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La industria de la marihuana en auge gracias a los vaporizadores

Los vaporizadores de marihuana están revolucionando el mercado. Una pequeña combinación de plástico, vidrio y metal en forma de un cartucho desechable de aceite de cannabis. Cuesta entre $30 y $70 (dependiendo del aceite), se lleva fácilmente en el bolsillo y produce poco o ningún olor cuando se consume. Simplemente se enrosca en el cigarro electrónico (económico y recargable) y se inhala. 

Cerca de un cuarto de las ventas en California, donde la marihuana recreativa es legal, se las lleva este aparato. Un número que va a la par, en otros muchos estados, con los concentrados (aceite de cannabis), indispensables para estos vaporizadores. 

Más fáciles que hacer un porro y más sabroso que los comestibles. Además, los cartuchos de aceite son baratos y viajan fácilmente. Lo mejor de todo es que el uso de un vapor de aceite de cannabis no produce ninguno de los olores característicos o nubes de humo asociados con el consumo tradicional de cannabis.

En California las compañías Bloom Farms y Dark Heart son los pioneros en la industria de “vapear” (como se le llama en español) con aceite de cannabis. A parte de los mencionados vapeadores de aceite, existen otras variedades, como el de la marca Pax que utiliza flores para fumar. Estas se calientan hasta liberar su componente psicoactivo.

Pero sin duda alguna, los vaporizadores más populares son los de aceite de cannabis, lo cual ha disparado las ventas y producción del aceite también.  El aceite de cannabis es el aceite esencial de la planta, al igual que el aceite de lavanda u otros aceites esenciales. El aceite de cannabis se extrae de los materiales vegetales, como el resto de plantas, con la diferencia de que en el cannabis se encuentran varios cannabinoides (CBD, THC, THC-A, THC-B) que aportan las cualidades psicoactivas y terapéuticas.

Los tres principales elementos que contiene este aceite, aunque no son los únicos, son cannabinoides como el THC, que tienen las propiedades psicoactivas; terpenos, que son millones de sustancias químicas naturales que le dan el olor y sabor característico a la marihuana; y los cannabinoides no psicoactivos, como el CBD, que incluso se utilizan en las terapias médicas.

Al margen de todas estas ventajas frente al porro tradicional, parece que la parafernalia del vaporizador causa menos impacto entre la gente que los habituales porros. Son menos molestos, más atractivos, y ayudan a romper los prejuicios en torno al consumo de cannabis. Aportando un toque de modernidad, casi sofisticado. Y si aún quedan dudas de por qué este producto lo está petando, aquí os dejamos un top five de razones para fumar en vaporizador.

The cultivation of cannbis for personal consumption is an activity subject to legal restrictions that vary from state to state. We recommend consultation of the legislation in force in your country of residence to avoid participation in any illegal activity.

The purpose of this publication is purely informative, horizontal transfer of technical horticultural information.

Kannabia accept no responsibility for any illegal use made by third parties of information published here.

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The cultivation of cannbis for self-consumption is an activity subject to legal restrictions that vary from state to state. We recommend consultation of the legislation in force in your country of residence to avoid participation in any illegal activity.

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