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Reefer Madness, Locura cannábica

Hasta el cine clásico tiene su película de culto cannábica. Solo que Reefer Madness o Locura de marihuana, como se tradujo al castellano, es un auténtico anti himno de la planta. Este largometraje norteamericano estrenado en 1936 se utilizó como herramienta propagandística en plena crisis económica estadounidense de 1929 para convencer a la ciudadanía de lo perjudicial del uso de la marihuana y el cáñamo. 

“No es posible enfatizar lo suficiente la terrible amenaza que supone la nueva droga que está destruyendo a la juventud de América en números cada vez más alarmantes. La marihuana es esa droga, un narcótico violento, un flagelo indescriptible. ¡El verdadero enemigo público número uno!

Su primer efecto es la risa repentina, violenta, incontrolable; después vienen alucinaciones peligrosas. El espacio se expande, el tiempo se ralentiza, casi se queda quieto… A continuación vienen las ideas fijas, evocando monstruos y extravagancias, seguidas de perturbaciones emocionales, la incapacidad total de dirigir pensamientos, la pérdida de todo poder para resistir emociones físicas… Actos de violencia impactante… que terminan a menudo en locura incurable. No se equivoca al imaginar sus efectos de destrucción del alma. Las escenas y los incidentes que verá a continuación, aunque ficcionados para los propósitos de esta historia, se basan en la investigación real sobre los resultados de la adicción a la marihuana.

Si su cruda realidad le hace consciente de que algo debe hacerse para acabar con esta horrible amenaza, entonces las imágenes no habrán fallado en su propósito.

¡Porque la temida marihuana tal vez llegue después a su hijo o hija… o usted… o a USTED!”

Así comienza Reefer Madness o Tell Your Children, (también traducida como Locura de marihuana, Digan a sus niños, Locura por el cannabis o Locura cannábica). Esta película se estrenó en 1936 y pretendía alertar a la población sobre los efectos de la marihuana, particularmente a los padres, para que vigilaran a sus hijos e hijas y evitar que la consumieran. Este largometraje fue dirigido por Louis J. Gasnier, un director francés cuyo trabajo despuntó con varias películas sobre Carlos Gardel, pero que empezó a experimentar su descenso con la llegada del cine sonoro.

Refeer Madness fue la película de más éxito de Louis J. Gasnier, no por su técnica o por motivos artísticos, sino porque su tono de sermón propagandístico la hizo destacar como largometraje de culto. Que fuera un film rodado con muy bajo presupuesto no impidió que trascendiera y que se emitiera en diferentes cadenas de televisión durante la década de los 30. Aunque su verdadero momento de popularidad llegó en los 70, cuando la Organización por la Reforma de las Leyes de la Marihuana (NORML) la desempolvó de los archivos del Congreso para hacer visible que la administración había seguido una política retrógrada.

Esta película se desarrolla en un contexto concreto: la crisis económica de 1929 azotaba a EE.UU. El país pasaba por una profunda depresión económica y social con millones de personas desempleadas. Los obreros mexicanos que trabajaban como mano de obra barata fumaban marihuana para relajarse, ya que era una alternativa más barata al alcohol. Los ciudadanos americanos empezaron a asociar cannabis con personas migrantes y comenzó una ola de xenofobia llena de miedos y resentimientos sin fundamento. Pronto los investigadores afirmaron vínculos infundados entre el uso de la marihuana y el comportamiento antisocial, el crimen, el asesinato y la locura. Norteamérica quería aprobar una legislación internacional para poder controlar y cultivar marihuana, derivados del cáñamo y amapola. Como no pudieron conseguirlo, aprobaron el Impuesto de Transferencia. Con él alertaban a la gente de lo peligroso que era el consumo de la planta y el uso del cáñamo en todas sus formas, y castigaban, hasta con cárcel, ciertas conductas relacionadas con la marihuana. 

Lo que comenzó siendo un cuento lleno de moralina en su idea originaria para advertir a los padres de los peligros del cannabis, acabó siendo un melodrama exagerado. Se supone que es un largometraje financiado por un grupo de la iglesia. La película tiene como protagonistas a un grupo de adolescentes “drogadictos”. La marihuana actúa en ellos como potenciadora para que cometan los más terribles actos: un asesinato, un delito de fuga, un suicidio, una tentativa de violación y la locura. Eso sí, el género se debate todo el rato entre la comedia ridícula y el drama extremo.

Reefer Madness se puede encontrar en la red en versión original con subtítulos en inglés. El visionado de la película merece la pena solo por estar asistiendo a un documento histórico. La marihuana era presentada como algo diabólico que estaba azotando al mundo occidental, pero la ciudadanía no sabía nada sobre las propiedades de la planta ni sobre sus usos. Se sembró la ignorancia generalizada con este tipo de herramientas de propaganda y tácticas de miedo, es decir, falacias e invenciones. Aunque se trata de la película de culto más famosa antimarihuana, pronto tuvo muchas imitadoras en las que se podía ver a sus protagonistas perder los papeles solo por dar una calada a un porro. Algunas de ellas son Marihuana (1936), Assassin of Youth (1937) o She shoulda said no! (1949).

Kannabia Seeds Company sells to its customers a product collection, a souvenir. We cannot and we shall not give growing advice since our product is not intended for this purpose.

Kannabia accept no responsibility for any illegal use made by third parties of information published. The cultivation of cannabis for personal consumption is an activity subject to legal restrictions that vary from state to state. We recommend consultation of the legislation in force in your country of residence to avoid participation in any illegal activity.

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Kannabia Seeds Company vend à sa clientèle un produit de collection, un souvenir. Nous ne pouvons pas et nous ne devons pas donner de culture, donc notre produit n’est pas destiné à cette fin.

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