Back to top
Cannabis para tu mascota

Epilepsia, diabetes, artritis, diferentes tipos de cáncer… todas estas y muchas más enfermedades afectan a humanos y animales por igual. Dado que todos los animales tienen el mismo sistema endocannabinoide, el hecho de tratar estos achaques con cannabinoides no es ninguna tontería- Aunque es ilegal, cada vez más veterinarios checos y dueños de mascotas se vuelcan con el cannabis como último recurso, con sorprendentes resultados.

 Borusek es un Chnauzer de trece años que sufrió una apoplejía seis meses atrás. Pese a su avanzada edad, se recuperó bastante rápido, pero aún sufría algunas convulsiones. Según su dueña, Zuzana P., los ataques eran apenas reconocibles y bastante espaciadas en el tiempo al principio. Con el tiempo, las convulsiones se volvieron más agresivas y frecuentes. “Yo estaba muy asustada, así que me llevé a Borysek al veterinario, que le diagnosticó epilepsia y nos dio un puñado de pastillas. No resultaron muy útiles y los ataques iban a peor cada vez”.

Un amigo en peligro   

Con cada convulsión siendo peor que la anterior, la dueña desesperada comenzó a preguntar a todos sus amigos y conocidos en busca de una alternativa medicinal. Por suerte, una ex-compañera de clase suya había tenido una experiencia similar  en tratamiento de cannabis con pacientes que padecen epilepsia. Y ella le recomendó un tipo de extracto diluido en aceite. Zuzane no tenía nada que perder y comenzó el tratamiento ‘ilegal’ con su perro inmediatamente. Lo que pasó era un milagro: “Pasó de continuos ataques a cero convulsiones, se volvió activo de nuevo, muy feliz y juguetón. Y gano algo de peso que había perdido por la enfermedad”.

Otro ejemplo clásico del potencial del tratamiento de cannabis en perros es el caso del labrador terrier Moka. “Ella tenía verdaderos problemas en sus rodillas y articulaciones, lo cual es común tras traer cachorros”, alegaba su dueña, Gabriela, “pero sus problemas comenzaron a los cuatro años. Comenzó a cojear e incuso tuvimos que operarla de la rodilla”.

No es nada nuevo que tanto perros como gatos y otras mascotas no manejen muy bien el post-operatorio tras una intervención quirúrgica, y Moka no fue la excepción. “Ella sufría bastante, llena de dolor, siempre cansada y sin ganas de comer. Lo que es peor, sin beber agua si quiera” recuerda su dueña. Su veterinario estimó su total recuperación en cinco o seis meses, que el peor era el primer mes.

Afortunadamente, Gabriela tenía a mano un arma secreta verde para acelerar el proceso. Ella usó pomadas caseras de cannabis directamente en las heridas y también administrada oralmente. Moka pasó los primeros días durmiendo como un lirón, así que su dueña la alimentaba y daba de beber hasta que pasados unos días la perra lo hacía por sí sola. “En tres semanas, era imposible creer que había sufrido una severa operación quirúrgica. Las heridas casi habían desaparecido, usaba sin problemas sus cuatro patas. Nuestro veterinario estaba tan sorprendido al ver una recuperación tan rápida, pero lo atribuyó a su proeza en la operación”, sonríe la dueña.

**Un artículo original de Lukas Graham (traducido para la versión española por Omar Quesada). 

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.

Comentarios

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.