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¿Cuál es la postura de los 53 Estados que decidirán si la ONU rebaja la fiscalización del cannabis?

La Comisión de Estupefacientes de la ONU (CND por sus siglas en inglés) ha vuelto a aplazar la decisión sobre la rebaja del control del cannabis hasta diciembre de este año. La decisión, que parte de la recomendación realizada por la Organización Mundial de la Salud en octubre de 2018, supondría la eliminación de la planta de la lista IV de sustancias más peligrosas —en la que se incluye también la heroína— y facilitaría su uso medicinal. El tema ya estaba en agenda para la reunión que tuvo lugar en abril de 2019. No hubo acuerdo, con Rusia al frente de los países opositores, y se trasladó hasta marzo de 2020 para seguir estudiando los beneficios y peligros de la rebaja de fiscalización del cannabis. Pero en esta nueva cita tampoco ha habido acuerdo y, sobre todo, muchos de los países que participarán en la votación, siguen sin una postura clara.

La CND está compuesta por 53 países miembros de la ONU escogidos cada cuatro años por el Consejo Económico y Social del organismo supranacional e incluye once países de África, otros once de Asia, diez más de América Latina y el Caribe, seis de Europa Oriental y otros 14 de Europa Occidental y otros Estados. Entre estos países, además de España, hay grandes productores de cannabis como Marruecos, Afganistán o Egipto, algunos de los países referentes en la regularización de la planta, como Canadá o Uruguay, pero también varios de los bloques más duros en cuanto a legislación sobre sustancias psicotrópicas, como China o Rusia.

El “no sé/no contesto” está siendo hasta ahora la postura de la mayoría, con más de 31 estados que no se han pronunciado aún sobre la propuesta de la OMS, según recoge la web de monitoreo del experto en políticas internacionales sobre cannabis Kenzi Riboulet-Zemouli. Sin embargo, entre estos países que no han hecho pública su postura están Brasil, Ecuador, Perú, Chile, Australia o Suiza, todos ellos con leyes aprobadas sobre cannabis medicinal. También México, que actualmente está en proceso de legalizar el uso recreativo de la marihuana.

Los países a favor

En febrero, la Comisión Europea propuso a los 12 países europeos que forman parte de la CND —Austria, Bélgica, Croacia, República Checa, Francia, Alemania, Hungría, Italia, Países Bajos, Polonia, España y Suecia— que votaran a favor de eliminar el cannabis de la lista IV —reservada a las sustancias más dañinas, cuyo uso no se permite ni por motivos médicos— para incluirla en la lista I, que sí contempla su posible uso terapéutico. Aunque desde el Gobierno español no se han pronunciado sobre el sentido de su voto, se espera que sea acorde con la propuesta europea.

El único país que ha confirmado su apoyo a la rebaja de control sobre el cannabis ante la ONU hasta ahora ha sido Sudáfrica, señalando que su Gobierno ha estado “atento a estas recomendaciones”, en referencia a las realizadas en 2018 por la OMS, y que “continuará trabajando con los Estados miembros para llegar a una solución mutua amigable”. Sudáfrica fue el primer Estado africano en aprobar no solo el uso medicinal del cannabis sino también el recreativo, con una ley aprobada en septiembre de 2018 a partir de una sentencia de la División del Cabo Occidental del Tribunal Supremo surafricano que, en 2017, declaraba inconstitucionales toda ley que penalizara el uso privado del cannabis.

Por el momento, son seis los países que han comunicado su rechazo, total o parcial, a la propuesta. China se niega a aceptar, literalmente “cualquier forma de relajación de los controles sobre el cannabis y las sustancias relacionadas con el cannabis”, subrayando que esta planta es “extremadamente dañina para la sociedad”. “Cualquier tendencia hacia la relajación de los controles o hacia la legalización aumentaría drásticamente la extensión del abuso del cannabis y pondría en peligro los esfuerzos de control de drogas en otros países, así como a nivel mundial”, afirma el Gobierno chino en su comunicado a la ONU.

 

 

Este rechazo de China es frontal a pesar de la tradición de uso de esta planta en la medicina china y del hecho que ya en 2014 las empresas de este país acumulaban más de las mitad de las patentes sobre cannabis para uso medicinal a nivel global, según publicaba entonces el diario británico The Independent.

Japón es otro de los que ha comunicado también su rechazo, aunque con matices. Este ha sido precisamente uno de los países en reclamar el aplazamiento de la votación. Por lo pronto, desde este país no se confía en las pruebas en cuanto a la eficacia del cannabis medicinal y teme el impacto de un cambio de control sobre el mismo en la percepción pública. Nigeria, por su parte, sostiene que “la OMS no ha abordado satisfactoriamente las cuestiones planteadas con respecto a las recomendaciones sobre el cannabis y las sustancias relacionadas con el cannabis”. En este país africano, donde no se ha aprobado ninguna regulación en cuanto al cannabis medicinal y será parte de la comisión que votará la disminución del control sobre el cannabis hasta 2023, muchos médicos recetan ya cannabis a sus pacientes, según publica un reportaje de The Guardian, y hasta el 10% de la población adulta es consumidora de marihuana.

Rusia es otro de los países que rechaza de plano las recomendaciones de la OMS, afirmando que estas “alentarían indirectamente los experimentos liberales en varios países sobre legalización total o parcial del uso recreativo de la marihuana, violando sus obligaciones bajo las convenciones internacionales de control de drogas”. También señala que eliminar el cannabis y la resina de la lista IV de la Convención de 1961 sería percibida por la sociedad, y sobre todo por los jóvenes, “como que esta droga es inofensiva”.

 

 

Turquía, país en el que hay productos basados en el cannabis para usos médicos, también ha dicho “no” a cada uno de los puntos a votar sobre el cannabis, limitándose a señalar que “el cannabis no es una sustancia insustituible para fines médicos”. El argumentario de Turkmenistán, que también rechaza las recomendaciones de la OMS, es mucho más escueto: “El Gobierno de Turkmenistán considera que la eliminación del cannabis y las sustancias relacionadas con el cannabis de la Convención de 1961 es inoportuna”.

Por último, desde Estados Unidos también han presionado para que la votación se traslade a diciembre y, en su comunicado a la CND, ha reiterado la importancia de tomar una decisión conjunta por parte de todos los países que tenga en cuenta el contexto de cada uno de ellos. Hasta once estados de este país han aprobado ya leyes que regulan el cannabis medicinal y Bernie Sanders, posible candidato demócrata para las próximas elecciones presidenciales, que tendrán lugar en noviembre, ya ha prometido que la legalización del cannabis estará entre sus prioridades de actuación si consigue llegar a la Casa Blanca.

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.

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