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El ex número uno de la lucha antidroga en Francia acusado de tráfico de Estado

Según las informaciones que se han ido publicando en el periódico Libération desde el pasado mes de mayo, François Thierry, jefe de la Oficina central para la represión del tráfico ilícito de estupefacientes (Ocrtis) está siendo investigado por la justicia. Se le acusa de facilitar la entrada de decenas de toneladas de cannabis en Francia en colaboración con uno de los traficantes más importantes de Europa, Sofiane H.

Los cargamentos se realizaban según la práctica de “entrega vigilada”. Esta técnica de investigación, muy apreciada por los servicios de estupefacientes, permite dejar pasar droga bajo el control de un magistrado, con el fin de desmantelar las redes de revendedores a la llegada. Es una práctica legal a condición de que un juez lo autorice y de que el resto de servicios a los que concierne (aduanas, gendarmería, policía de fronteras, etc.) sean previamente informados. Sin embargo, en el caso de los numerosos dispositivos de este tipo puestos en marcha desde la llegada de François Thierry a la cabeza de la Ocrtis, hay elementos que hacen sospechar a los magistrados de la existencia de “un lobo”.

Según los documentos a los que ha accedido Libération existen varios ejemplos de este “tráfico de Estado” orquestado por el director de la Ocrtis. El que destapó el imprevisible alcance de esta práctica fue la importación en Francia de por lo menos 40 toneladas de cannabis en octubre de 2015, con la excusa de una operación de infiltración secreta bautizada “Janissaire”.

“No fuimos informados de ningún transporte de estupefacientes”, explicó a los magistrados investigadores el juez lionés a cargo del expediente, Bertrand Grain. “Jamás habríamos aceptado la entrega de una sola tonelada de cannabis con la excusa de la operación de infiltración. Está convenido que los convoys de estupefacientes que se inscriben en este marco no deben excederse de “sólo” algunas centenas de kilos de cannabis”. Para hacer pasar tal cantidad de droga dentro de una operación de infiltración o incluso como una “entrega vigilada”, el caso debería haber sido ser objeto de una comisión rogatoria específica, una medida que jamás fue requerida por la Ocrtis.

Si estos hechos han salido a la luz y han desembocado en una investigación judicial y una interna dentro de la policía, es gracias a la eterna rivalidad entre los servicios de estupefacientes y los de aduanas. Estos últimos fueron los que incautaron en París parte de la droga que entró sin control en Francia gracias a François Thierry. Aquella redada récord en la capital de París del 17 de octubre de 2015 permitió seguir las pistas que apuntaban al traficante Sofiane H. como el destinatario de la mercancía incautada. Sin embargo, la investigación abierta el mismo día por el ministerio fiscal de París y confiada a la Jurisdicción interregional especializada (Jirs), va a reservar algunas sorpresas: Sofiane H. es un colaborador de la Ocrtis y no uno cualquiera. Protegido y ocultado en ocasiones a la justicia por el propio François Thierry, este “soplón” del servicio de estupefacientes se ha convertido en los últimos años en el mayor importador de cannabis en Francia.

Desde que saltó el escándalo en la prensa francesa, François Thierry tiene prohibido hacer declaraciones públicas y ha sido es discretamente sacado de la Ocrtis. Actualmente ocupa el puesto de suplente del número 2 de la Subdirección antiterrorista de la Policía Judicial (SDAT).

Los hechos que destaparon el tráfico estatal

  • Libération, periódico responsable de la investigación y autor de la exclusiva, hace referencia a un documento fechado el 7 de octubre de 2015. Se trata de la puesta a punto de “una operación de entrega vigilada entre Barcelona y Francia” y lleva la firma del mismísimo François Thierry. Un equipo de traficantes franceses podría intentar importar a Francia desde Marruecos, vía el puerto de Barcelona (línea de transbordador Tánger-Barcelona) “una cantidad indeterminada de estupefacientes disimulados en un camión”. La nota dirigida a la Dirección general de la gendarmería nacional (DGGN), a la Dirección nacional de la información y de las investigaciones aduaneras (DNRED) y a la Dirección central de la policía en las fronteras (DCPAF) solicita: “El PASOLIBRE sin control del vehículo y de su chófer, una medida que debería permitir identificar a uno o varios cómplices y socios comanditarios, los destinatarios de esta importación de productos estupefacientes y en definitiva proceder a su interpelación y al embargo de los estupefacientes “. Contrariamente al uso, no se menciona ninguna cantidad ni siquiera aproximada. Tampoco aparece ninguna indicación sobre los protagonistas o los destinatarios de la droga. Nada tampoco sobre el lugar de entrega.
  • La noche del 13 al 14 de octubre de 2015, las aduanas interceptan 1,9 toneladas de cannabis sobre la autopista A11, con destino a Nantes.
  • 17 de octubre de 2015, París. La Dirección nacional de la información y de las investigaciones aduaneras (DNRED) incauta 7,1 toneladas de cannabis almacenadas en tres camionetas aparcadas en el bulevar Exelmans, en el distrito XVI. Se trata de una incautación récord en la capital francesa.
  • 18 de octubre de 2015, París. El presidente François Hollande se desplaza en persona a la sede de las aduanas para encomiar este “golpe fatal” asestado a los traficantes. Una factura encontrada en una de las camionetas y rastros de ADN permiten remontar hasta un tal Sofiane H., un viejo conocido de los servicios de policía. El asunto de Exelmans es considerado aún más serio por el ministerio fiscal ya que, al parecer, la droga encontrada en París formaba parte de un lote mucho más importante.
  • François Thierry, cogido de improviso por la operación del servicio de aduanas, tarda tres días en informar al ministerio fiscal de París de que el destinatario de la mercancía incautada era Sofiane H., traficante e informador de la Ocrtis. La oficina de estupefacientes es entonces declarada incompetente para continuar con la investigación que pasa a manos de la brigada de estupefacientes de París (BSP) y de la sección de investigación de gendarmería.
  • Una semana después del embargo de París, 6,2 toneladas de la misma mercancía aparecían en Bélgica.
  • Después de cuatro meses de fuga, el traficante Sofiane H. es finalmente interpelado el 22 de febrero de 2016 en Bélgica. Un testigo tan especial que el ministerio fiscal estimó oportuno enviar a los gendarmes de élite del GIGN en helicóptero para su extradición. Interrogado dos veces por los investigadores, Sofiane H. declaró: “No cometí ninguna infracción. Hice lo que se me pidió hacer, actué siguiendo las instrucciones de la Ocrtis, no tomé ninguna iniciativa, di cuenta todo el tiempo de lo que hacía”.

Otros ejemplos de los métodos utilizados por la Ocrtis

Tras las declaraciones de Stéphane V. a Libération en mayo de 2016, el antiguo soplón de François Thierry y colaborador bien conocido de las autoridades francesas fue convocado por la Inspección general de la policía nacional (la policía de la policía) para aclarar los métodos practicados por el servicio de Estupefacientes.  Stéphane V. asegura haber sido enviado por el director de la Ocrtis a cuidar una mansión en Estepona (Málaga), entre marzo y abril de 2012. Durante tres semanas, cinco hombres presentados como policías franceses se relevaban para descargar en la playa decenas de paquetes llenos de droga venidos de Marruecos en Zodiac. Hasta 19 toneladas habrían transitado por la mansión durante esta estancia. Una misión pagada a Stéphane V. al contado por François Thierry.

Según las declaraciones del ex colaborador, sus servicios fueron solicitados de nuevo muchas veces por el gran patrón de los Estupefacientes para operaciones idénticas, hasta diciembre de 2014. El esquema estaba perfectamente rodado. La droga se compraba al por mayor en Marbella. Una parte del equipo, previamente identificados por la Ocrtis, eran luego interceptados en su ascenso a Francia. Los otros mientras, podían inundar el mercado sin ser molestados. La droga se paga al principio, por lo que nada se pierde.

¿Quién es Sofiane H.?

“El hombre puede en efecto jactarse de ser el importador más importante de cannabis en Francia, ni más ni menos”. Así lo describe Libération en sus extensas informaciones sobre el personaje. Esta es su historia:

Desde finales de los años 90, con sólo 20 años de edad, ya se le considera como uno de los barones del tráfico internacional entre Marruecos, España y Francia.

En 2002 es condenado a cinco años de prisión, luego a dieciocho años por haber continuado traficando desde su celda. Algunos meses más tarde, llega a evadirse de la prisión de Metz y se instala al sur de España. Un período fastuoso en el cual Sofiane H. se rehace rápidamente un nombre entre la élite del tráfico internacional.

Pero después de haber escapado a varias redadas, el francés es finalmente detenido en marzo de 2009 al lado de Marbella, en el marco de la operación “Ballena blanca”, la investigación más extensa jamás realizada en España sobre el blanqueo de dinero vinculado al tráfico de droga. En detención provisional, Sofiane H. tratará de borrar sus huellas dactilares frotándose los dedos contra los barrotes de su celda. Según varias fuentes consultadas por Libération, es en este momento cuando habría sido reclutado por François Thierry.

Extraditado en Francia, Sofiane H. es condenado en abril de 2011 a trece años de prisión. Pero curiosamente se hace con los servicios de una buena abogada: Anne Claire V., compañera de François Thierry. Apenas tres años más tarde, la abogada consigue liberar al traficante. Contra toda previsión, Sofiane H. goza de una remisión excepcional de la pena seguida de una liberación condicional. Una medida rarísima, reservada para ciertos arrepentidos.

Sofiane H. va a imponerse en lo sucesivo como el traficante más grueso del Hexágono gracias a la protección de François Thierry. “Un hombre a la cabeza de la tercera red de Europa en términos de volumen de tráfico”, según un investigador especializado citado por Libération.

En octubre de 2015, el traficante vive justamente en el bulevar Exelmans donde se produce la incautación récord en París. Su casa, un penthouse de 300 m2 con piscina interior, cuyo alquiler de 9 000 euros se paga cada mes al contado. Sofiane H. parecía gozar de una protección en las altas esferas, lo que le permitía perseguir sus actividades sin ser inquietado jamás. De lo que no cabe duda es que es un “soplón” de la Ocrtis, debidamente matriculado en la Oficina central de las fuentes. Un informador con un poder exorbitante, directamente tratado por el jefe de la lucha antidroga y capaz de importar cada mes varias toneladas de hachís en “entrega vigiladas”.

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.

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