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El thriller que se infiltra en la vida de los traficantes

Arte, la conocida televisión franco-alemana, estrena la trepidante serie « Cannabis ». Un thriller de seis capítulos, entre realismo y ficción, que nos sumerge en la intimidad de los traficantes. La trama de esta intensa producción coral lleva al espectador en volandas de Francia a Marruecos pasando por España.

Marbella, noche cerrada. Dos hombres, Farid (Younès Bouab) y El Comandante (Santi Pons) asaltan un barco que transporta un cargamento de cannabis. Al revisar la mercancía descubren con estupor que pertenece a El Feo (Pedro Casablanc), barón ultraviolento de la droga temido por todos. Un tiroteo se desata: Farid, herido, cae al agua… Mientras tanto en Francia, en el ficticio barrio de Roseraie (Villers), Shams (Yasin Houicha) y su jefe Morphée (Christophe Paou) esperan una entrega procedente de España: se trata del hachís robado por El Comandante y Farid, tío de Shams. El drama está servido, El Feo busca a los responsables de la traición para eliminarlos y no dudará en amenazar a Anna (Kate Moran), esposa y víctima colateral del desaparecido Farid. Mientras, en Villiers el joven franco-marroquí tiene que “bajar al moro” para recuperar la carga perdida, cueste lo que cueste.


Thriller de acción que se infiltra en el tráfico de hachís.

Impensable hace cinco o diez años por la estricta legislación, las televisiones francesas en general y Arte TV en particular comienzan a emitir programas, debates e incluso ficciones en torno al cannabis. Nunca antes una serie francesa había explorado hasta este punto los meandros de la economía subterránea vinculada al tráfico de hachís. Se trata de una apuesta fuerte de la cadena franco-alemana que propone un producto atípico con un inusual punto de vista: el de los “malos”… No exento de clichés y con algunos diálogos demasiado estereotipados, como señalan la mayoría de las críticas.

“Primero me gustó la historia”, explica la directora Lucie Borleteau (Fidelio, l’odysseé d’Alice) quien se ha basado en el guión de Hamid Hlioua, Clara Bourreau y Virginie Brac. “El hecho de que no hubiera ningún punto de vista policiaco, y por supuesto los personajes, complejos, excitantes, con El Feo en lo alto de la pirámide. Un malo completamente shakespeariano, y Shams, un héroe solar que suscita mucha empatía en el espectador, como su contrapunto femenino Anna” destaca la realizadora que se estrena en la pequeña pantalla con esta producción.

Thriller novelesco y violento, Cannabis cuenta la intimidad de numerosos personajes implicados de una manera u otra en un tráfico que acabará por sobrepasarlos. Con un enfoque casi documental muy pronunciado en ciertas escenas, esta vibrante serie se interesa por lo humano, por los cuerpos y por las almas. “La multiplicidad de los personajes, los territorios, las lenguas, nos ofrecía la posibilidad de cambiar de tono regularmente”, comenta Lucie Borleteau en la entrevista promocional de la serie.


Capítulos disponibles en la web de Arte TV.

“Es algo que luego se buscará en el montaje, particularmente a través de la música, muy presente”, continúa la autora. “Escogimos temas no para ilustrar las escenas sino para darles un tono, a menudo en contrapunto con lo que está pasando”. Una decisión acertada pues si en algo coinciden todas las reseñas en es calificar a la banda sonora de Cannabis de excelente. De hecho, el doble CD (Cannabis, Milano Music/Universal) con la B.S.O. estaba disponible a la venta incluso antes de que la serie empezara a emitirse y está resultando todo un éxito comercial. Blues portugués, ritmos árabo-andaluces, rap español (con la Mala Rodríguez a la cabeza), incluso arias de la lírica barroca acompañan a los personajes en sus peripecias.

Con el fin de acentuar la odisea, el guión sitúa la intriga en dos lugares del todo opuestos: Marbella y la ciudad ficticia de la Roseraie, situada en el también imaginario suburbio parisino de Villiers. Apuesta acertada, pues contribuye a resaltar el contraste entre la resplandeciente luz andaluza, el gris del cemento de la región de Île-de-France y la aridez colorida de la tierra marroquí. Un decorado que trasciende la pantalla y que deja entrever el especial cuidado de la realizadora por las localizaciones: “En España, muchas cosas tomaron consistencia real cuando encontré llegué a Marbella. La parte española de la historia estaba menos documentada por lo que dejaba más lugar a la imaginación, a la novelesca”, precisa Lucie Borleteau.

Precisamente este delicado equilibrio entre ficción y un enfoque cuasi documental es lo que resulta “nuevo y apasionante” para Daniel Psenny (Le Monde). Sin embargo, para Marjolaine Jarry (L’Obs) ahí reside justo la mayor debilidad de la serie: “Una bella promesa que desgraciadamente no se cumple. El resultado es un producto disparatado, no lo suficientemente concentrado”. Por su parte, Pierre Langlais (Télérama) prefiere destacar la innovación de la cadena por encima de la calidad de la producción: “Cannabis es una prueba suplementaria de las ganas de Arte TV de probar cosas nuevas… ¿Lo consigue?, ¿sí?, ¿no? Al menos lo intenta y eso ya es algo”. De hecho, la cadena ha ido un paso más allá creando hasta una experiencia interactiva a modo de juego que invita a “seguir el rastro de una hoja de Marihuana desde el Rif marroquí hasta el bolsillo de un consumidor”.


De Marruecos a Francia, en el juego interactivo de la serie.

En mi humilde opinión, la serie resulta atractiva y entretenida. Mantiene al espectador alerta durante los 52 minutos que dura cada episodio y con ganas de seguir conociendo el destino de los personajes. La interpretación de algunos de los actores se desmarca tanto del resto que deja desnudos frente al foco a otros intérpretes menores, quizás demasiado encorsetados en diálogos maniqueos. Es el caso de Pedro Casablanc (El Feo), que según la propia directora “es el diamante negro de la serie”, y que pese a la magistral performance del español suele dejar al personaje rozando la inverosimilitud en su interacción con el resto.

Sin embargo y a pesar del título de la serie, el cannabis es el gran ausente de la producción. Se habla mucho, pero se ve en antena muy poco y desde un punto de vista bastante sórdido. Lejos de la realidad cotidiana de los millones de consumidores de estos tres países. Quedémonos pues con lo que dicen los “expertos”: merece la pena verla, por la innovación y la valentía de emitir una ficción de estas características, en horario de máxima audiencia y en un país como Francia. El resto, lo dejo a su criterio.

La serie se emite los jueves 8 y 15 de diciembre a partir de las 20:55h en Arte TV. Los seis capítulos ya están disponibles en la página web de la cadena: http://sites.arte.tv/cannabis/fr/les-episodes-extraits-spoilers-replay-cannabis

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.

Comentarios

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No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.