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Feminist weed farmer, un libro para mujeres, personas racializadas y queer

Yo no sé vosotros y vosotras, pero si algo le pido a 2019, ahora que estamos en época de abrir regalos, son más lecturas sobre feminismo. Por eso, si unimos dos luchas tan importantes y urgentes como la feminista y la cannábica, no podemos dejar de leer Feminist weed farmer, cultivando medicina consciente en tu propio patio trasero, de Madrone Stewart, publicado por Microcosm Publishing.

"Feminist weed farmer" o Granjera de cannabis feminista, está incluido en muchas listas de medios de comunicación de todo el mundo como uno de los libros cannábicos que debes leer y tener en tu biblioteca. Todas sus páginas giran en torno a una idea, “el cannabis es una poderosa medicina y cultivar la tuya es lo más poderoso que puedes hacer”, nos adelantan en la sinopsis.

"Con humor, sabio y con un gran corazón, cada capítulo está impregnado de lo que aprendió sobre cómo igualar la industria de las malezas, aplicar la atención plena al control de plagas y la importancia de ser propietario de cada paso del proceso. Si alguna vez has querido cultivar tu propio cannabis o hacer hachís o kief en casa, este libro es tu guía inteligente”, podemos leer en la cubierta.  

Compartiendo conocimientos

Por eso, su autora, la experimentada granjera de Humboldt, Madrone Stewart, comparte sus “conocimientos adquiridos gracias a los años de cultivo de cannabis, la meditación zen y la supervivencia como mujer en una industria dominada por los hombres”. Además de hacer un repaso del panorama general, se centra en los detalles del cultivo de seis pantas de jardín: desde la selección de semillas hasta la cosecha y el procesamiento final.

Industria dominada por hombres blancos

Madrone Stewart comparte sus conocimientos sobre cultivo a través de su propia historia. Al mudarse al Condado de Humboldt, también conocido como el Triángulo de Esmeralda, y trabajar en varias granjas, se dio cuenta de la situación. La industria cannábica estaba dominada por hombres blancos, heterosexuales y capitalistas.

Siempre se repite un patrón. Mientras que los hombres tienen granjas y mayoritariamente son los granjeros, las mujeres trabajaban para ellos, generalmente haciendo el trabajo de manicurado o trimming. Esta situación hace que se produzca una disparidad económica abismal. Y los hombres siempre sean los empleadores y las mujeres las empleadas.

Más mujeres sean cultivadoras

Por eso este libro anima a mujeres, personas racializadas y personas del colectivo LGBTQ a atreverse a cultivar su propio cannabis. Madrone Stewart fundó un proyecto de cultivo llamado Purple Kite Farms, donde dio trabajo a mujeres y personas queer. En esta guía dirigida explica el paso a paso (siempre refiriéndose a personas que vivan en un estado donde el cannabis sea legal) y desmitifica el proceso de cultivo.

Dos hombres claves para la autora

Dos hombres son claves en la vida de la autora del libro como cultivadora. Por un lado, su novio, con el que vive al mudarse a Humboldt y dejar su doctorado. Este tiene un jardín, donde además de fruta, verdura y flores, cultiva marihuana y ahí es donde la autora empieza a tener sus propias plantas. Por otro lado, un agricultor de Humboldt, que siempre la animaba a tener su propio terreno y empezar su propia granja, al analizar ambos la situación de desigualdad en cuanto a género de la industria cannábica.

Llegaron las plagas

Después de trabajar en varias granjas, cuando por fin tiene una situación financiera óptima y puede costearse un terreno, empieza la verdadera lección de vida. Stewart siempre se plantea un sistema de trabajo que sea respetuoso, agradable y empoderador con sus empleados. Pero ser mujer en esta industria hace que tema todo el rato por el robo de sus plantas. Y esto hace que su nivel de ansiedad sea muy elevado. Después, inevitablemente, llegaron las plagas. Pero Stewart consigue crear un remedio orgánico para estas.

Un libro para mujeres, personas racializadas y queer

Como mujer racializada, Madrone Stewart quiere que este libro sirva para que otras mujeres, personas racializadas y queer tengan referentes y fuentes de inspiración, para que puedan cumplir sus sueños. Así que su propósito es doble, inspirar a la gente para que luchen por sus objetivos y enseñarles cómo cultivar cannabis. La autora está segura que al probarlo, mucha gente se convertirá en amante del cannabis: desde abuelas, hasta médicos y chefs. Por eso defiende el autocultivo, porque además de ser más barato, resulta muy divertido.

Algunos de los capítulos del libro son “Creación de un buen ambiente de cultivo”, “Protección de tus plantas” y “Recolección de tu medicina”. También nos enseña a crear un lubricante cannábico, para que las personas que se atrevan a hacerlo disfruten de un mejor sexo. Sus páginas nos acercan al mundo del crecimiento personal y de nuestro jardín cannábico, a través de una necesaria perspectiva feminista.

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.

Comentarios

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.