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Melange: tradición y vanguardia musical

Los discos que aúnan tradición con vanguardia siempre los he valorado en otra liga. Tienen ese regusto especial. Parece que son conceptos antagónicos, pero al analizarlos, no son tan diferentes. Tan sólo se diferencian por su envoltorio temporal. Las tendencias musicales del momento, al igual que otras de diferente índole, se van desgastando por el paso del tiempo. Lo que un día es vanguardia, con el paso de los siglos se convierte en tradición. Una tradición que llega a nuestros días gracias al folclore de una zona. Sin estos elementos sería difícil conocer los secretos que guarda esa tradición, en muchos casos milenaria. Un saber que se ha ido depurando a lo largo del tiempo y que hay que guardarlo como un preciado tesoro.

En muchas ocasiones he visto a la gente desprestigiar la perspectiva de la tradición en relación a la modernidad con elementos más actuales. No sólo en la música, sino en todos los ámbitos. Cada visión es única y debemos ver cada perspectiva tal como es y lo que representa.  El folclore mantiene el saber del pasado y la vanguardia acerca conceptos de un futuro inminente para vivirlos hoy día. Pasado,  futuro y presente. Hay algunos estudios  que  plantean que el presente no existe, que sólo hay pasado y futuro. Dos espacios temporales que viven separados pero que están unidos por una delgada línea invisible que sirve de nexo entre ambos mundos.  En la música hay bandas que funcionan como esta delgada línea. Melange y su disco homónimo de debut Melange (Discos Tere, 2016), es una de ellas.

Por medio de una visión arriesgada, grupos como Melange consiguen transformarse en bisagra para superponer ambos conceptos en una sola unidad y hacer ver que no hay tanta diferencia entre estas dos mitades, entre pasado y futuro,  entre tradición y modernidad. Los postulados del folclore con ese poso de sencillez en los esquemas compositivos de sus canciones no difieren tanto de ese minimalismo que alumbra el faro de muchas apuestas de vanguardia. Sólo están disfrazadas por el tiempo. Hay que descifrarlas y unirlas de nuevo. ¿Fácil?, ni de coña. Cuando pasado y futuro se dan la mano, se retroalimentan y dan lugar a trabajos atemporales que serán recordados para siempre. Intentar tejer esa conexión en la música supone en muchas ocasiones recurrir a los intrincados conceptos experimentales. Esa visión arriesgada es la que tantas veces ha hecho evolucionar a la música, al mezclar géneros o tendencias de vanguardia que se apoyan en ciertos conceptos del pasado. Pero este proceso no es fácil y muchos lo han intentado con mayor o menor acierto. Unir ambas visiones y mezclarlas en un todo no es nada fácil, por su diversa naturaleza. Hay propuestas musicales que más que fusionar  sólo pegan conceptos de ambos mundos, sin abordar la recomposición de los cimentos compositivos. ­­­­No vale con una simple mano de pintura del color de moda. Esta estructuración desde la base es lo que hará que se alcen y aguanten el desgaste de los años. Melange engrosa el listado de bandas que ha conseguido por un cuidado trabajo de artesanía aunar tradición musical con vanguardia. Hacer que el pasado se diluya con la modernidad del rock para conseguir algo nuevo y diferente.

Cuando uno escucha el disco de debut de Melange siente que, de una manera u otra, ya ha escuchado algunas de las melodías que conforman sus canciones. No es que suene a otros discos, es más que eso. Es un sonido que siempre estuvo ahí y que transita por el subconsciente colectivo de la tradición folclórica española, de la cuenca mediterránea y de oriente. Es lo que hace especial a este trabajo. Se puede decir que ya estuviste ahí en alguna ocasión, en esas notas, en esas cadencias y en esas melodías. Esa raíz de las músicas del mundo es lo que hace crecer las composiciones de Melange. Canciones con un sabor añejo, pero que suenan al siglo XXI, gracias a un proceso por el cual se han actualizado ciertos elementos folclóricos con esquemas musicales y tecnología más propias de nuestros tiempos, sobre todo por el aporte de los sintetizadores.  Tradición y vanguardia se fusionan gracias a la versatilidad que ofrecen el krautrock, psicodelia y la electrónica, de espectro moderno (me pregunto cuando dejará de serlo…), bajo un manto de esencia folclórica.

La variedad del trabajo de Melange nos hace ver su desarrollo como un viaje por un crisol de culturas. Las sensaciones que emanan de este disco nos harán transportarnos al Medievo, al Renacimiento, a la tradición sefardí, a la música andalusí del norte de África, al lejano oriente, al rock africano de Malí, al flamenco y a elementos costumbristas. Todo un ejercicio para saber aunar las sonoridades de las muchas culturas que han  dejado su huella por la península ibérica.  Esta variedad cultural es lo que hace que el desarrollo del disco de Melange sea un viaje muy variado por los pueblos que han conformado nuestra identidad. Todos estos elementos adquieren sentido y quedan cohesionados gracias a ese aire conceptual en el desarrollo del disco, tema tras tema. Esto nos hará sentir como viajeros por los diferentes cortes, canciones que evocan lugares y otras épocas.

Desde Ruido Rojo recomendamos el disco de debut homónimo de Melange, que pasa a ese lugar exclusivo de trabajos de bandas que han sabido cohesionar tradición y vanguardia musical. No son tantas, por eso las hace singular y con una marcada personalidad. Hay que hacer especial hincapié en la autoedición de este trabajo. El doble LP ha sido grabado, mezclado y producido en el estudio de la Alpujarra de Producciones Peligrosas. Gran producción, todo hay que decirlo. Damos fe de cómo la banda madrileña sabe trasladar todas las sensaciones del disco al directo, en el concierto que pudimos asistir en Planta Baja en su visita a Granada. Hicieron un repaso de los temas claves y supieron transportar bien al escenario un trabajo tan complejo y con tantas aristas como tiene su disco.

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.

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