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México reglamenta el cannabis medicinal

El cannabis medicinal ya tiene reglamento en México, cuatro años después de su legalización. El pasado 12 de enero, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), organismo público dependiente de la Secretaría de Salud mexicana y la propia Secretaría de Salud de este país, emitieron un reglamento que llega con tres años de retraso.

El proceso de legalización del cannabis medicinal en México comenzó en diciembre 2016, cuando el Senado aprobó la prescripción médica de algunos derivados de la marihuana. Un año antes, la familia de la menor de edad Graciela Elizalde, enferma del síndrome de Lennox Gastaut —una variante de epilepsia infantil—, consiguió el primer permiso concedido en México para importar y usar aceite de cannabis, al no haber otras opciones de tratamiento disponibles. En junio de 2017, el Congreso mexicano despenalizó el uso médico y científico de la planta. Pero no ha sido hasta ahora cuando se ha regulado el acceso al cannabis medicinal abriendo la puerta a que las empresas farmacéuticas y los centros de investigación médica puedan investigar sobre el cannabis.

 

 

El reglamento, publicado en el Diario Oficial de la Federación mexicana, recoge en 80 artículos la producción de cannabis para uso medicinal, los procesos para su investigación, el control sobre los productos permitidos y su prescripción médica, así como la importación y exportación tanto de la planta como de sus derivados o productos fabricados a partir de este. Apunta a Cofepris como el ente responsable de otorgar las licencias necesarias para cada una de las actividades relacionadas con esta planta de uso terapéutico. El texto concreta que las prescripciones médicas para acceder a productos que contengan cannabis medicinal llevarán un código de barras y las farmacias llevarán un registro de estos pacientes. También regula la publicidad de los productos farmacéuticos que contengan cannabis, que tendrá que ser dirigida únicamente a los profesionales de la salud, y no al público general.

La regulación del cannabis medicinal en México va seguida de cerca por la del cannabis recreativo, que está a la espera de que previsiblemente el próximo mes de abril sea aprobado por la Cámara de Diputados, después de que en noviembre de 2020 el Senado diera el visto bueno a la futura Ley Federal de Regulación del Cannabis y de que la Suprema Corte de Justicia mexicana diera una prórroga de cinco meses a la Cámara baja, que ya tendría que haberse resuelto el diciembre.

Según ha explicado Íñigo Labarri, director jurídico de Procanna (asociación formada por campesinos, empresarios y activistas que tiene como objetivo el desarrollo agrónomo de comunidades marginadas), al medio mexicano El Economista el principal valor de esta nueva reglamentación es que con ella la siembra, el cultivo y la cosecha de cannabis para uso medicinal cuenten con un paraguas jurídico.

Pocas semanas antes de la publicación del reglamento, el 21 de diciembre, un grupo de pequeñas y medianas empresas de la industria del cannabis en México anunciaron la creación del Consejo Cannábico Nacional (CCN), un organismo cuya primera demanda fue acelerar el desarrollo normativo sobre el cannabis medicinal y a la vez eliminar la prohibición de importar y exportar cannabis psicoactivo que actualmente contempla la futura Ley de Regulación del Cannabis. Por lo pronto, el nuevo reglamento emitido sobre el cannabis medicinal no marca límites de THC en los productos permitidos y, en cuanto a la importación, solo permite la materia prima que tenga como destino el uso médico o para investigación, en cuanto a la exportación, se podrán exportar los derivados farmacológicos y productos de uso terapéutico de cannabis, descartando la exportación de materia prima en el país que históricamente ha venido suministrando esta planta a Estados Unidos, donde son ya quince los estados que han aprobado el uso recreativo con una ley federal aprobada en la Cámara de Representantes y que previsiblemente será aprobada por el Senado este mismo año.

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.

Comentarios

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No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.