THCV, el cannabinoide que está de moda

THCV, el cannabinoide que está de moda

Por: Laura Rueda Medicinal

Si los cannabinoides fueran estrellas de cine, tenemos muy claro que los que recibirían más premios y pasarían siempre por la alfombra roja serían el tetrahidrocannabinol (THC) y el cannabidiol (CBD), puesto que son los más famosos y sobre los que más páginas se han escrito. Hoy, sin embargo, os queremos hablar de un nuevo componente de la familia del cannabis, el tetrahidrocannabivarin, tetrahidrocannabivarina o THCV.

THCV, el cannabinoide que está de moda

Los cannabinoides presentes en la planta, más de 100, aportan propiedades medicinales positivas a nuestra salud. Si bien es cierto que aún no conocemos el potencial de muchos de ellos y los titulares siempre se los llevan el THC y el CBD, últimamente se ha puesto de moda un nuevo cannabinoide descubierto en 1973, el THCV, que guarda muchas similitudes con el tetrahidrocannabinol.

Diferencias y similitudes

THC y THCV comparten estructura química, ya que la de ambos es casi idéntica. Sin embargo se diferencian en que su creación es sutilmente diferente. Parece que tampoco encontramos semejanzas en sus efectos, ya que, aunque los dos ejecuten los mismos receptores, lo hacen de manera distinta. Ambos afectan a los mismos receptores del cerebro, pero parece que el THCV produce un estímulo distinto.

 

 

Los dos cannabinoides también tienen en común su psicoactividad. En algunos lugares hemos leído que el THCV tiene el 25% de esta. Sin embargo, aunque este efecto es más fuerte en el THCV, también tiene una duración más corta, y parece que incrementa la concentración, además de una sensación de lucidez y alerta. Se ha llegado a comparar a la tetrahidrocannabivarina con un coche de carreras por aquello de que sus efectos son todo intensidad y rapidez.

Otro de los elementos que los diferencia es el apetito. Mientras que al consumir una cepa alta en THC experimentamos los famosos ‘munchies’, que nos dan unas ganas increíbles de comer, el THCV podriá  funcionar como un supresor del apetito, ya que funciona como antagonista de los receptores CB1 y CB2. Es decir, que la misma planta nos puede productir hambre y también puede reducirla, según el porcentaje de sus componentes. Además, parece que a la vez aumenta la energía. El resumen es que nuestro apetito disminuirá o  aumentará según el nivel de THC o THCV que tenga la planta que consumimos. 

THCV, el cannabinoide que está de moda

Múltiples beneficios 

El THCV podría usarse para combatir la obesidad, ya que parece que disminuye el apetito y estaría desaconsejada para paciente con trastornos de la alimentación como la anorexia o para tratamientos severos, como el cáncer. También se ha comprobado que ayuda contra la diabetes, ya que regula los niveles de azúcar en sangre y reduce la resistencia a la insulina. Por otra parte, estimula el crecimiento de los huesos, ya que facilita el crecimiento de nuevas células óseas, por lo que podría tratar osteoporosis y otras afecciones de los huesos.

La tetrahidrocannabivarina también podría ayudar contra el Alzheimer y sus síntomas asociados: temblores, lesiones cerebrales o pérdida de control motor. Además, parece que puede reducir los ataques de pánico, frenando las crisis de ansiedad en pacientes con TEPT sin suprimir la emoción, ya que reduce la capacidad de entrar en pánico relacionada con estas dolencias. En cuanto a pacientes con epilepsia, podría tener propiedades anticonvulsivas. Y, si todo esto pareciera poco, el alto porcentaje en THCV también podría tratar adicciones a la nicotina, el alcohol o los opiáceos.

Todos estos beneficios parecen indicarnos que en un futuro próximo el THCV será un cannabinoide muy demandado, tanto por cultivadores como por los usuarios de cannabis, que la tendrán muy en cuenta a la hora de plantarla o elegirla en sus compras. Este cannabinoide se suele encontrar principalmente en sativas, sobre todo en variedades originarias del sur de África y de algunas partes de Afganistán. Algunos ejemplos de estas son la Durban Poison, la Cherry Pie, la Doug’s Varin o la Pineapple Purps.

Si usas vaporizador, para beneficiarte de las propiedades del THCV tendrías que subir la temperatura a 220 °C, mientras que para el THC solo hace falta calentarlo a 160°C. Parece que este método es mejor que la combustión, de forma fumada, para disfrutar de su potencial terapéutico. También se puede acceder a sus beneficios a través de comestibles, extractos y aceites.

Sin embargo, no es tan fácil conseguir una planta con un porcentaje alto en THCV, así que tendremos que esperar a que en un futuro próximo tengamos a nuestro alcance más productos cannábicos que nos proporcionen todos los beneficios de este cannabinoide. Por ahora no es una sustancia perseguida, ya que no está en las listas de sustancias prohibidas de los EE.UU.

Kannabia Seed Company vende a sus clientes un producto de colección, un souvenir. No podemos y no daremos consejos de cultivo ya que nuestro producto no está diseñado para este propósito.

Kannabia no se responsabiliza del uso indebido que terceros hagan de la información publicada. El cultivo de cannabis para consumo personal es una actividad sujeta a restricciones legales que varían de estado a estado. Recomendamos consultar la legislación vigente en su país de residencia para evitar la participación en cualquier actividad ilegal.

Comparte: