Back to top
La “policía de policías” interroga al ex-jefe de la lucha antidroga en Francia

François Thierry lleva siendo investigado desde hace un año por sus prácticas poco ortodoxas cuando estaba al mando de la oficina central para la represión del tráfico ilícito de estupefacientes (OCRTIS). Tras declarar frente a la Inspección General de la policía nacional francesa (IGPN), fue puesto en detención provisional y finalmente liberado entrada la noche. 

El número uno de la lucha antidroga en Francia está siendo investigado en tres casos diferentes que, sin embargo, tienen algo en común: las prácticas poco ortodoxas de la oficina de estupefacientes bajo su mandato. Se sospecha que François Thierry podría estar detrás de una trama de tráfico de Estado que habría beneficiado al mayor contrabandista de Europa, Sofiane Hambli, quien colaboraba con la OCRTIS como informador encubierto.

Mientras las diferentes causas contra él hacen su peregrinaje por los tribunales parisinos, el mandamás de la policía tuvo que comparecer el pasado miércoles ante los suyos y responder a las numerosas preguntas de la IGPN. Una humillación para su carrera, relegada desde que saltara el escándalo en marzo de 2016 -gracias a la investigación del periódico Libération– a la subdirección antiterrorista de la policía judicial (SDAT).

Según publica L’Express, una fuente próxima a la investigación confirma que “la policía de los policías” interrogaron durante toda la jornada del miércoles al ex número uno sobre un asunto de tráfico de cocaína que se remonta a 2013. El juez parisino de instrucción Benoît Hurel es el encargado de esclarecer si hubo delito en las prácticas de la Oficina de estupefacientes durante esta operación bautizada como “Custer”.

El periódico Libération va más allá y apunta al verdadero objeto de esta investigación: un tráfico de drogas que deja sospechar una provocación policíaca. François Thierry ha sido denunciado por un antiguo informador suyo, Hubert Avoine, que le acusa de “haber puesto en peligro” su vida y de “estafa organizada”. Para enturbiar aún más el asunto, hay otro policía implicado, Jocelyn B., quien también está siendo interrogado por la IGPN y que se encuentra en detención provisional.

Este caso sería distinto de las dos otras investigaciones judiciales en torno a François Thierry, confiadas a sendos jueces de instrucción. El expediente más jugoso que concierne a François Thierry estalló en octubre de 2015. Esta vez se trataba de la importación de 7 toneladas de cannabis descubiertas por la policía de aduanas en varias camionetas aparcadas en el bulevar Exelmans, en el XVI distrito de París.

La droga había sido importada desde España por uno de los principales “soplones” de la policía de estupefacientes, Sofiane Hambli, conocido traficante internacional que sólo trataba directamente con François Thierry. El asunto de la “entrega vigilada” había generado muchas tensiones entre el tribunal de París y los magistrados especializados por un lado y la dirección central de la policía judicial por el otro. Todo ello sobre el telón de fondo de una rivalidad exacerbada entre los servicios de aduanas y la policía de estupefacientes.

Con 49 años de edad, François Thierry es el “poli puro de la policía judicial”, según lo define Libération en un detallado perfil publicado el pasado miércoles. Sale de la escuela de policía en 1994. Su primera afectación le lleva a Nantes, donde rápidamente destaca por la pertinencia de sus análisis criminales. A continuación, ocupa un cargo muy expuesto en Pointe-à-Pitre (Guadalupe), donde demuestra su apetencia por los casos de tráfico de estupefacientes. Allí, se convierte en el azote de los falsos deportistas náuticos cuyos veleros eran rellenados de cocaína producida en Colombia, en Bolivia o en México. Su agenda de direcciones se llena durante estos años de importantes informadores: los famosos “tíos”, como los llaman coloquialmente en Francia.

En 2006, François Thierry (cuyo mentor es  Bernard Petit, imputado en 2015 en otro asunto por violación del secreto de instrucción) se hace con las riendas del Servicio Interministerial de Asistencia Técnica (SIAT). Este misterioso organismo es el encargado de las grabaciones ultrasensibles y de la gestión de los “zombies”, es decir, los agentes infiltrados cuya existencia sólo conocen un puñado de personas. Aquí ejerció durante cuatro años y es en este servicio donde se familiarizó con el montaje de operaciones complejas y peligrosas. Gracias a esta experiencia poco común, acaba siendo destinado a ser el omnipotente jefe de la OCRTIS.

Durante estos años, Thierry saca provecho de las pistas servidas por sus apreciados soplones para interceptar decenas de toneladas de cocaína y de cannabis. En España, sin embargo, las sospechas de los dirigentes de la Unidad de Droga y Crimen Organizado (UDYCO, el equivalente español de la OCRTIS) no dejan de aumentar, cansados de descubrir recurrentemente las artimañas del comisario: gestión de soplones en exclusiva, cortocircuito de operaciones, mentiras por omisión… Varias fuentes españolas contactadas por Libération han desvelado los métodos poco ortodoxos de François Thierry. Esos mismos que la justicia francesa está investigando en estos momentos.

Más información en artículos precedentes:
http://yesweskunk.com/es/ex-numero-uno-la-lucha-antidroga-francia-acusado-trafico-estado/

http://yesweskunk.com/es/mayor-traficante-hachis-francia-demanda-al-servicio-aduanas/

Kannabia Seeds Company sells to its customers a product collection, a souvenir. We cannot and we shall not give growing advice since our product is not intended for this purpose.

Kannabia accept no responsibility for any illegal use made by third parties of information published. The cultivation of cannabis for personal consumption is an activity subject to legal restrictions that vary from state to state. We recommend consultation of the legislation in force in your country of residence to avoid participation in any illegal activity.

Comments

Kannabia Seeds Company vend à sa clientèle un produit de collection, un souvenir. Nous ne pouvons pas et nous ne devons pas donner de culture, donc notre produit n’est pas destiné à cette fin.

Kannabia accept no responsibility for any illegal use made by third parties of information published. The cultivation of cannabis for personal consumption is an activity subject to legal restrictions that vary from state to state. We recommend consultation of the legislation in force in your country of residence to avoid participation in any illegal activity.