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Colombia concede las primeras licencias de cannabis medicinal

Colombia va a cultivar su primera cosecha de cannabis medicinal. Tras un largo proceso, el gobierno del país ha promulgado una legislación que permite el cultivo y la venta de marihuana con fines médicos y científicos.

Numerosos colombianos confían en los efectos terapéuticos de productos medicinales elaborados a partir de la planta del cannabis. Y es gracias a la presión popular ejercida por estos ciudadanos de Colombia y por reconocidas voces del mundo científico y político, por lo que se inició el debate sobre la legalización de la marihuana medicinal.

Todo comenzaba con el Proyecto de Ley presentado por el senador Juan Manuel Galán (Partido Liberal), que proponía “crear un marco legal para la regulación del cannabis en el territorio nacional colombiano, con fines terapéuticos, medicinales o científicos”. Lo respaldaron desde el primer momento el presidente Juan Manuel Santos y el ministro de Salud Alejandro Gaviria, así como personalidades médicas.

En cuanto a las voces que se alzaron en contra, destacan los sectores políticos conservadores, como el Centro Democrático del senador Álvaro Uribe.

La anterior legislación sobre la marihuana creó un vacío jurídico en el tema del cannabis medicinal. “El porte y el consumo de sustancias estupefacientes o psicotrópicas está prohibido, salvo prescripción médica”, señalaba vagamente el acto legislativo 02 de 2009 que modificaba el Artículo 49 de la Constitución.

Antes de la aprobación del Proyecto de Ley impulsado por Galán, en Colombia ya existía un pequeño mercado de productos medicinales con la marihuana entre sus ingredientes. Pero debido a la poca claridad legislativa, estos medicamentos no estaban autorizados por contener una sustancia considerada ilegal.

Los comerciantes del sector hacían uso de los vacíos legales para conseguir la planta. La opción más utilizada y segura era la del autocultivo, consiguiendo la variedad requerida a través de bancos de semillas online.

Otra forma de conseguir marihuana era en el mercado negro, que a menudo no tiene la pureza que requieren estos productos y que puede contener residuos químicos que disminuyen la calidad.

Y una tercera opción era comprar a otras personas que también fabrican productos medicinales con esta planta. Aunque pocos se exponían a venderla, ya que se enfrentaban a penas de cárcel.

A las ciudades también llegaban productos elaborados por comunidades indígenas, que por ley eran las únicas que tenían permitido cultivar marihuana o coca, eso sí, nunca con el fin de fabricar estupefacientes.

Colombia sanciona la nueva ley sobre cannabis medicinal

Ahora, gracias a la aprobación del Proyecto de Ley con 84 votos a favor frente a solo 4 en contra, la situación legal ha cambiado drásticamente. El nuevo proyecto “favorecerá  a los productores nacionales y llegará a suponer unos ingresos al país de unos 2.000 millones de dólares anuales”, asegura Juan Manuel Galán.

El presidente Juan Manuel Santos ha sido el encargado de sancionar la ley, que ha creado un marco regulatorio que permite el acceso al uso médico de la marihuana y sus derivados de forma segura. “La producción, adquisición, importación o exportación, almacenamiento, transporte, comercialización, uso y posesión de las semillas de la planta del cannabis, sus derivados y los productos que lo contengan, con fines medicinales y científicos”, queda así regulado.

El decreto también fija las reglas para aquellos que quieran dedicarse a la investigación y producción de sustancias en forma de aceites, extractos, pastillas, soluciones, jarabes y cremas. Y define las actividades específicas permitidas, las áreas de cultivo y fabricación, los beneficios de dichas prácticas y las condiciones a cumplir, con el fin de acabar con los vacíos legales en la regulación del cannabis medicinal.

La nueva normativa hace responsables de otorgar licencias de cultivo, producción y comercialización a los ministerios de Justicia, Salud y Agricultura, que deben trabajar de forma conjunta.

Así, Colombia se ha convertido en el cuarto país de América del Sur en legalizar el uso terapéutico del cannabis, tras Chile, Puerto Rico y Uruguay.

El cultivo de cannabis para el autoconsumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.

La finalidad de esta publicación es meramente divulgativa, transferencia horizontal de conocimiento en el campo de la horticultura técnica.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada.

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El cultivo de cannabis para el autoconsumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.

La finalidad de esta publicación es meramente divulgativa, transferencia horizontal de conocimiento en el campo de la horticultura técnica.

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