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El sutil vínculo entre la hierba y el jardinero

Nuevo fin de semana en mi minúscula choza a las afueras del bosque. Los árboles están todavía siendo despojados de sus hojas pero las prímulas ya empiezan a asomar la punta de sus narices. Por la noche, es grato sentarse delante de la chimenea. Y para perfeccionar el sentimiento de bienestar que me invade, tomo mi pequeña pipa de madera de ébano. Lo sé, es retro fumar en pipa, pero en este momento, me conviene.

Desmigajo algunas briznas de marihuana y lleno la cazoleta. Esto son los últimos restos del regalo que me hizo un amigo: una bella flor nacida de una descendencia rica en Haze de noble cepa. Tiro una profunda bocanada de hierba pura, sin tabaco. De un solo golpe, el fuego en la chimenea se vuelve intensamente vivo. Las brasas son más ardientes, las llamas más azules y más esculturales; lamen los leños como ávidas lenguas de dragón.

El mundo se hace más espacioso; gana en profundidad, se empapa de sentido.

Magia de la hierba de calidad…

Mis pensamientos vuelan con gratitud hacia el amigo que me hizo este regalo. A la gratitud viene a sumarse algo sutil, que tiene en cuenta el lazo tan fuerte, tan palpable entre el cannabis y el que (o la que) lo cultivó. Es un poco como si me fumara a mi amigo.

Tengo esta suerte única de que un buen número de mis conocidos cultive hierba y me colme de pequeños regalos para degustar. Y, en el momento de la degustación, a menudo me atrapa el sentimiento de que existe un lazo profundo entre la hierba y la persona que la cultivó. Como si algo, de la personalidad del jardinero, fuera transmitido a las plantas que cuidó.

¡Ah los sutiles lazos que mantenemos con este vegetal!

Sin duda, hay un espíritu de la hierba. Las plantas tienen sus propios fines, y desarrollan estrategias para alcanzarlos. Saben seducirnos para que contribuyamos a su propagación. Desde este punto de vista, la hierba conoce un éxito extraordinario. Salida del Himalaya, consiguió, en algunos siglos apenas, propagarse por la superficie del globo. Ha sabido manipularnos para que diseminemos su semilla por los cuatro rincones del mundo. ¡Y nosotros nos dejamos hacer alegremente!

Michka

© michka@mamaeditions.com

(Texto original en francés. Traducción por María Olalla)

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.

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No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.