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La neopsicodelia de My Expansive Awareness

En los últimos diez años hemos asistido al despertar de la psicodelia de una manera muy palpable y que ha hecho las delicias de un género que es historia pura de la música. La neopsicodelia vino para quedarse, si el comodín post no la transforma en postpsicodelia, con el tirón que lleva ese prefijo. Póngame kilo y cuarto de post, siempre sabe bien.

No nos engañemos, la neopsicodelia siempre ha estado presente, bien como estilo durante décadas posteriores a los sesenta o bien como recurso de las bandas de diferentes géneros para dotar a sus composiciones de texturas triposas. Si es cierto que con los primeros pasos del siglo XXI nos hemos adentrado en una realidad bastante surrealista, lo que ha propiciado querer evadirse de este mundo que cada vez se comprende menos a sí mismo. Saltar el boquete existencial de estos años convulsos a lomos de nuestro unicornio rosa sí ha supuesto todo un ejercicio de abstracción y viaje interior.

Este revival lisérgico ha servido para actualizar el género psicodélico y a todos los subgéneros que beben de él. Siempre desde la raíz sesentera como base, esta nueva ola de psicodelia ha sabido incorporar elementos más actuales como son la electrónica, noiserock y la actitud indie como pintura de acabado, en algunos casos con bastante más fachada que contenido. Tú y la psicodelia moláis. Póngame tres kilos por favor.

Para esta puesta a punto han sido clave grupos que se paseaban por la delgada línea del mainstream y lo independiente, como eran en su día Tame Impala o los siempre interesantes The Black Angels, entre otros muchos. No hay que olvidar a esos grupos más desconocidos del estrato Bandcamp haciendo cosas realmente increíbles. A nivel nacional Los Planetas siempre han estado ahí, con su aporte de noiserock y pop psicodélico. Estas bandas han sabido coger la esencia del rock ácido sesentero y ubicarlo en el contexto actual. El mundo quiso distorsionar sus sentidos y la onda expansiva de la neopsicodelia se fue propagando por todo el globo.

En España, poco a poco se fue gestando un embrión neopsicodélico en los primeros años del nuevo siglo. Entre las numerosas buenas propuestas destacaba la de los zaragozanos My Expansive Awareness. Para Ruido Rojo su disco de debut homónimo My Expansive Awareness (Analog Love, 2015) fue uno de los mejores del año en el territorio nacional. Un trabajo redondo que no languidecía ante otros de calado internacional en esa tendencia lisérgica que se resigna a desaparecer y que solo parece crecer al transformarse continuamente. Misterios de la maleabilidad psicodélica.

Dos años después vuelven con su nuevo trabajo Going Nowhere (Analog Love, 2017), un disco que evoluciona y busca nuevos caminos, pero manteniendo la esencia. Tal vez no impacte tanto como su disco debut, cosa que no le resta calidad. Los zaragozanos siguen creciendo, dando buenos temas con esa visión optimista existencial y su dosis de introspección cósmica. Conceptos contrapuestos que se superponen para ser parte de un todo. Contrastes que estarán presentes a lo largo de todo el disco.
Going nowhere, tema que da nombre al LP, abre la reverberación con esos contrastes a los que nos tiene acostumbrados la banda aragonesa, con la explosión de esa guitarra ondulante a través del flanger. Estos elementos se conjugan en Heaven y Life pero desde un prisma más delicado. Destacar el refuerzo de las segundas voces a lo largo del todo el disco, con mucha más presencia que en el primero.
The Wheel ha sido el primer adelanto del disco y aporta la medida justa de elementos sonoros como reggae, que refrescan y optimizan el conjunto de las canciones. La cabeza del flanger y los teclados asoman de nuevo para mecernos con Never got what you wanted, aportando tensión al desarrollo con esas melodías vocales entrelazadas que son uno de los puntos fuertes de este disco.

Talking rompe la tendencia pop de este primer bloque del disco, para comenzar otro en el que el ritmo garagerock acelera la secuencia para frenarnos en la antesala del folk ácido de We all die. Estos cambios y puntos de inflexión están presentes a lo largo de todo el trabajo y son los que aportan el dinamismo al desarrollo. Este nuevo bloque, mucho más oscuro e introspectivo, imprime otro color al conjunto del disco y lo equilibra con respecto a la parte inicial. Temas como Bamboo Jr respiran esa hipnosis rítmica por la que nos dejamos llevar a través del riff de la guitarra, cayendo en la densidad sonora de la banda zaragozana. El disco pone fin con el tema My Expansive Awareness con el toque country del slide, cerrando ese círculo de contrastes por el que nos ha llevado la onda psicodélica de los aragoneses My Expansive Awareness,  unos de los estandartes de la neopsicodelia española con la que seguiremos cabalgando esta extraña realidad.

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.

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