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Música y Psicodelia I

La influencia de la psicodelia en la música en los últimos cien años ha sido uno de esos factores importantes para buscar caminos alternativos en la exploración de nuevas experiencias sonoras. Ya sea de manera directa o indirecta, la presencia de sustancias alucinógenas, estimulantes o psicoactivas ha aportado elementos y recursos en nuestra cultura popular musical

En pleno 2017, se ha mezclado con la evolución de la cultura, la música y la sociedad. Desde Ruido Rojo realizaremos una serie de capítulos monográficos dedicados a destripar esa estrecha relación entre psicodelia, música y drogas. Una simbiosis muy fructífera, pero también muy destructiva. Muchos iconos se quedaron en el camino por explorar gustosamente ese mundo. Seguramente sin esta relación no se hubiesen parido una parte de las mejores obras, no solo en la música, sino en la cultura en general. Con esta serie de monográficos profundizaremos en el origen de la psicodelia en la música y su relación con las drogas, de origen ancestral.

Para simplificar, nos centraremos en el último siglo, desde comienzos del Siglo XX hasta nuestros días. Hemos elegido este segmento, ya que supone un importante periodo de explosión cultural en las clases populares. Gracias a la revolución industrial, acontecida en la segunda mitad del siglo XIX, el pueblo llano tuvo un acceso más fácil a la música y a la adquisición de instrumentos musicales. Eso permitió crear una música más cercana que conectaba a la sociedad en general.

La psicodelia no nació con la música y las drogas en la década de los sesenta en EEUU, con el rock ácido y el verano del amor; sería muy estúpido pensar eso. Es una imagen que muchas veces se asocia a ese periodo histórico. Su gestación viene de mucho más atrás.

Tenemos que situarnos en los albores de la humanidad para empezar a sentir esta relación con la psicodelia. Es algo más bien antropológico. Son los chamanes con sus ritos y danzas los que conseguían conectar el plano material y espiritual con el aporte alterado que ofrecían ciertas sustancias. Por medio de instrumentos muy rudimentarios y unas rítmicas muy primitivas, conseguían alcanzar la hipnosis que les llevaba a otros mundos más espirituales, a esas puertas de la percepción de las que hablaba Huxley en 1954. Los chamanes son los primeros “trota-mentes” psicodélicos de la humanidad.

Diversas culturas han usado la música y las drogas naturales, tales como hongos y raíces, como medio para conseguir esto, ya sean aztecas, indios navajos, tribus africanas, aborígenes, bosquimanos o chamanes tibetanos. Por medio de sus danzas y las frecuencias sonoras que consiguen con sus instrumentos, alteraban los flujos energéticos y se alejaban de su consciencia para adentrarse en terrenos inexplorados. Uno se sobrecoge si consigue ver y sentir en directo cualquiera de los rituales de estas culturas ancestrales.

Muchos grupos actuales de corte psicodélico o experimental usan parte de estas técnicas milenarias y las incorporan al contexto del momento. Cual chamanes sónicos, consiguen esa hipnosis que mete al oyente en su música y le atrapa por medio de ese manto psicodélico. Estos recursos musicales suelen estar compuestos por patrones similares a ciertos elementos que se practicaban en las antiguas tribus. Pongamos un ejemplo: el krautrock es un estilo que consigue meternos en el viaje lisérgico gracias a las rítmicas repetitivas. Es una de sus señas de identidad.

Otros estilos usan efectos sonoros por medio de sintetizadores, que entran en contacto con algo dentro de nosotros, o cantos en modo mantra que acompañan a lo anterior, como pequeños ejemplos musicales. Una variedad de recursos que no dejan de incorporar elementos ancestrales pero con una pátina de modernidad.

Estos conceptos pertenecen a nuestra naturaleza intrínseca, da lo mismo usarlos en la edad de piedra que en pleno Siglo XXI. Por medio de esas frecuencias repetitivas y las vibraciones de las notas, la música entra en contacto con nosotros a nivel energético. Ese sonido no deja de ser la vibración del aire que nos rodea. Es una de las esencias de nuestro universo: vibración y energía, todo interconectado.

Posteriormente, la tendencia del contacto con la naturaleza se fue alejando de las gentes de a pie y de los poblados. Estas viejas tradiciones vinculadas a la conexión con la Madre Tierra van desapareciendo al incorporarse de otra manera a la aparición de las religiones monoteístas en Occidente. Gracias a Oriente y al continente africano guardamos ejemplos más evidentes de esta conexión del hombre y la Tierra por medio de la música.

En Europa, durante muchos siglos, la música se instala en las clases altas de las Cortes y de la Iglesia, siendo poco accesible al pueblo llano. Se institucionaliza. Solo por medio de los bardos y juglares sigue en contacto con el pueblo.
Sí hay excepciones populares de origen más tradicional como es el flamenco o la tarantela siciliana que terminan convirtiéndose en el folclore de la época, en la que el propio pueblo es el encargado de construir su propio relato musical. Hay que recalcar la importancia del folk como medio para conservar la tradición y los recursos musicales de una época. Para ello es interesante conocer el origen de la palabra folk: un término que está en prácticamente todas las culturas occidentales y que proviene del germánico volk; su significado es el de pueblo y posee una gran importancia para saber de dónde venimos.

Será en ese punto folclórico donde desarrollaremos nuestro monográfico en el siguiente episodio, en la raíz musical del pueblo o sociedad global, pero en el contexto del Siglo XX, donde relacionaremos de una manera más contemporánea la conexión de la música con el mundo lisérgico. Permanezcan atentos.

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.

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