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Prisión preventiva para el número uno de la lucha antidroga en Francia

Tres policías y el ex-jefe de la Oficina Central para la Represión del Tráfico Ilícito de Estupefacientes (OCRTIS), François Thierry, se encuentran en detención provisional desde este lunes 20 de marzo en las dependencias de la Inspección General de la Policía Nacional francesa (IGPN). Según han informado fuentes judiciales, la “policía de policías” investiga si detrás del embargo récord de 7 toneladas de cannabis en 2015 se esconde una red de tráfico de Estado.

El antiguo responsable de la lucha antidroga en Francia vuelve a verse frente a frente con los servicios internos de investigaciones de la policía. Esta vez, acompañado por sus supuestos “colaboradores” con los que compartirá prisión preventiva: el magistrado Patrick Laberche, el actual N°2 de la OCRTIS, así como el ex-N°3 y un jefe de equipo. Seis policías de la misma oficina también han sido convocados como testigos por la IGPN.

Actualmente destinado a la subdirección antiterrorista de la policía judicial (SDAT), François Thierry ya había sido convocado y detenido a principios de marzo por otra causa: la desaparición de varios kilos de cocaína en el momento de un embargo en el aeropuerto de Orly en 2013. Ahora, deberá responder sobre su supuesta implicación en la importación de 7 toneladas de cannabis descubiertas en octubre de 2015 por la policía de aduanas en varias camionetas aparcadas en el bulevar Exelmans, en el XVI distrito de París.

La operación, que recibió en su momento las felicitaciones del presidente de la República François Hollande, despertó rápidamente sospechas al descubrirse que el cargamento pertenecía a un conocido traficante internacional vinculado a Thierry. Se trataba del embargo de cannabis más importante realizado en la capital gala.

Como desveló el periódico Libération, la droga había sido importada desde España por uno de los principales “soplones” de la policía de estupefacientes, Sofiane Hambli, uno de los mayores traficantes de Francia que solo trataba directamente con François Thierry. Los cargamentos se realizaban según la práctica de “entrega vigilada”.

Esta técnica de investigación, muy apreciada en los servicios de estupefacientes, permite dejar pasar droga bajo el control de un magistrado, con el fin de desmantelar las redes de revendedores a la llegada. La “entrega vigilada” es una práctica legal a condición de que un juez lo autorice y de que el resto de servicios concernidos (aduanas, gendarmería, policía de fronteras, etc.) sean previamente informados.

Sin embargo, en el caso de los numerosos dispositivos de este tipo, puestos en marcha desde la llegada de François Thierry a la cabeza de la OCRTIS, hay elementos que hacen sospechar a los servicios internos de la policía de la existencia de “un lobo”. Todo ello con el telón de fondo de una antigua rivalidad exacerbada entre la Dirección Nacional de la Información y de las Investigaciones Aduaneras (DNRED) y la policía de estupefacientes.

Según ha trascendido (gracias a la investigación del periódico francés Libération), la OCTRIS conducía una operación de infiltración secreta, bautizada “Janissaire”. El objetivo oficial era desmantelar, con la ayuda de Sofiane Hambli, las redes de traficantes entre las que se encontraba uno de los importadores de cannabis más importantes de Marruecos. Bajo el manto de la operación encubierta, el servicio que dirigía Thierry supervisó directamente la importación de al menos 15 toneladas de cannabis que fueron confiscadas por los servicios de aduanas franceses. Este embargo habría sido posible gracias a una “información” obtenida el mismo día, 17 de octubre de 2015, según un informe del servicio de aduanas al que ha tenido acceso la agencia de prensa francesa AFP.

La operación “Janissaire” estaba supuestamente bajo el control de un juez de instrucción de Lyon. Sin embargo, el magistrado a cargo del expediente, que ha declarado como testigo, aseguró no haber estado al corriente del paso de tantas toneladas de cannabis por el territorio francés. “Jamás habríamos aceptado la entrega de una sola tonelada de resina de cannabis en una operación de infiltración”, se defendía en junio de 2016 en una audición revelada por Liberatión.

¿Cuántas toneladas llegaron a Francia bajo el manto de la operación Janissaire? ¿Y cuántas consiguieron pasar a través de las mallas de la red? Se preguntan los periodistas de Libération. Más allá de las siete toneladas embargadas, los investigadores encontraron un vínculo directo con otras seis toneladas interceptadas en Bélgica el 25 de octubre de 2015 y dos más incautadas en Nantes. Liberatión hace referencia a la importación de 40 toneladas.

Sofiane Hambli, cuyo lujoso apartamento se situaba a pocos metros de donde se efectuó el embargo de París que destapó la trama, había sido condenado en el pasado por tráfico de drogas: cinco años de prisión en 2002, además de una evasión en el momento de una visita médica y posteriormente una pena de 13 años en 2011. Gracias a la defensa de la mujer de François Thierry, abogada de profesión, el narcotraficante convertido en “soplón” fue puesto en libertad condicional en 2014.

En un informe incluido en el expediente judicial, François Thierry defiende el interés de tener a este conocido traficante como informador a pesar de su ficha policial. Este turbio asunto había provocado a título preventivo la salida de François Thierry de la dirección del servicio de estupefacientes en 2016. Por su parte, Sofiane Hambli ha puesto una denuncia contra el servicio de aduanas acusándolo de haber doblado a la OCRTIS con conocimiento de causa y por “falsedad en documento público”.

El papel de los soplones de la oficina antidroga francesa está también en el origen de otra investigación paralela en curso. Un antiguo informador, Hubert Avoine acusa a la OCRTIS y a su antiguo jefe de haber facilitado la importación en Francia de varias decenas de toneladas de cannabis, en provecho de Hambli.

Más información en artículos precedentes:

http://yesweskunk.com/es/la-policia-de-policias-interroga-al-ex-jefe-de-la-lucha-antidroga-en-francia/

http://yesweskunk.com/es/ex-numero-uno-la-lucha-antidroga-francia-acusado-trafico-estado/

http://yesweskunk.com/es/mayor-traficante-hachis-francia-demanda-al-servicio-aduanas/

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.

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