Back to top
A Weird Exits, vuelve el Rock Psicodélico de Thee Oh Sees

Vuelven Thee Oh Sees, en esa frenética actividad que lleva la banda de San Francisco con la publicación de A Weird Exits (Castle Face Records, 2016), su segundo disco en este año. John Dywer es un animal musical y no puede parar. Una banda con oficio que ha sabido sobreponerse a los cambios de formación y que le han servido para reinventarse con otra serie de recursos, así como hacer evolucionar su sonido hacia otros campos, pero siempre manteniendo la esencia.

Oh Sees es actualmente una banda que suena a sí misma, y el hecho de añadir nuevos matices hace valorar a un grupo que se preocupa por seguir sorprendiendo, dentro de unos esquemas predeterminados . Esta reinvención es un valor que es doble en el caso de la banda de San Francisco. Recordemos que la banda publicó su primer disco en 2006 y hasta la fecha llevan trece discos. Es difícil mantener el gusto sin caer en el tedio de ser víctimas de su identidad y estilo, con tal actividad en tan corto espacio de tiempo y sin una reformulación de su sonido.  Si hay algo que hace interesante a una banda es que se tome en serio a sí misma, y que continúen estimulando la creatividad para llevar el sonido a otras cotas pero sin desvirtuarse. La experimentación y el riesgo por formar una imagen con muchas aristas es lo que hace interesante a The Oh Sees, y lo que les ha llevado a ser quien son a día de hoy. Esa mutación, alimentada con cucharadas de ruido y psicodelia, y, porqué no decirlo, alejada de una producción más lo-fi, ha conseguido que los últimos discos de los Oh Sees sean una buena hostia en la cara de violencia ruidosa.

A Weird Exits  abre con “Dead Man’s Gun”, con esa contundencia rítmica de la que hacen gala sus últimos trabajos, gracias al aporte que le ofrece la incorporación del segundo baterista. Este es el primer disco grabado con las dos baterías, un recurso que ya han usado anteriormente y que hace que la banda adquiera en directo una pegada muy potente, como pudimos comprobar en su visita a Granada en el “On Chain Fest”, organizado por Fuzzy Chain. Acto seguido nos encontramos con la contundente “Ticklish Warrior”, con un John Dwyer que rompe su voz como si no hubiese un mañana. Posteriormente nos atrapará “Jammed Entrance”, uno de los temas más interesantes, con ese cortocircuito musical que avanza por su hipnótica cadencia con arreglos experimentales muy originales, que ligan bien con la identidad de los Oh Sees, que prepara el camino de manera inquietante para uno de los hits del álbum “Plastic Plant”, un tema de esos completos  y redondos a los que nos tienen acostumbrados, que ha sido uno de los hits de presentación. Si uno cree que el disco a esta altura va a ofrecer un respiro, es que no conoce a la banda californiana.  “Gelatinous Cube” irrumpe con esa alma y suciedad garajera con la que le gusta sacar músculo a la banda, que hace que quieras saltar y golpear a todo lo que haya a tu alrededor. Tras la tormenta viene la calma, y este último tramo se dibuja como un bloque más introspectivo, que se inicia con “Unwrap the Fiend Pt. 2”, tema de corte instrumental y de transición para adentrarnos en las atmósferas que se respiran en “Crawl out from the Fall Out”, un viaje hacia el agujero psicodélico con recursos que hacen de este grupo algo más que una simple banda garajera. El disco cierra con “The Axis”, tema simple pero muy efectista, en el que el ruido y la melodía  se entrelazan con el solemne órgano para presentarnos a un John Dwyer que cada vez se encuentra más cómodo en registros más introspectivos, resultado de un artista cada vez más seguro y maduro.

Este último trabajo de la banda californiana viene a confirmar todo lo bueno que vimos a nivel de producción y de enfoque de su último disco, Mutilator Defeated at Last, pero añade nuevos matices que hacen madurar su sonido. Thee Oh Sees refinan la fórmula y vuelven con una buena variedad de recursos que enriquecen  su apuesta, conservando la identidad al ofrecer un desarrollo del disco muy versátil. A Weird Exits posee una pegada y un groove capaz de volarte la cabeza, aunque también sabrá meterte en el agujero psicodélico con tempos más calmados e íntimos, con losque trazan los contrastes para que sea un disco completo que quieras devorar canción tras canción.

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.

Comentarios

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.