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El cannabis tendrá denominación de origen, como el vino

En YesWeSkunk nos gusta asomarnos a la ventana del futuro. Lo que ahora es tendencia en países donde la legalización es ya un hecho, será lo que gradualmente se vaya estableciendo en el resto del mundo, incluido nuestro país. Nos gusta fantasear con que tal vez, dentro de poco tiempo, otra realidad será posible. Ya hemos escrito anteriormente sobre la fusión de vino y cannabis, por eso ahora damos un paso más y hablamos de la denominación de origen cannábica, lo que viene en Estados Unidos. 

La denominación de origen de un producto nos habla de unas características específicas que se dan en una materia prima de una zona geográfica. El vino Ribera del Duero, por ejemplo, es un sabor propio de las uvas de los viñedos de Castilla y Léon. Esta etiqueta nos asegura que lo que vamos a consumir pasa los más altos controles de calidad y también puede indicarnos que se ha producido siguiendo el método artesanal del lugar de origen. Por lo tanto, es un sello que se gana la confianza del consumidor. 

En los puntos geográficos donde el cannabis ya es legal, y en los que no también, preocupa mucho saber cuál es el origen de la mercancía. ¿Es orgánica?, ¿cómo se ha elaborado?, ¿se ha vertido algún tipo de químico sobre ella? Al igual que el vino, la marihuana que se cultiva en exterior habla de una zona geográfica concreta y de las condiciones ambientales que afectan al resultado de cada cosecha. De su tierra, del sol, de la lluvia y del aire, lo que se conoce como terroir en francés y terruño en español. Y, al igual que el vino, el cannabis puede tener una denominación de origen propia. 

Seguro que si pensamos en denominaciones de origen nos vendrán a la cabeza muchas conocidas: cerezas del Jerte, vino espumoso de Champaña o vino espumoso de Cava, plátano de Canarias, pimentón de la Vera, azafrán de La Mancha, pimientos de Padrón… 

El Triángulo Esmeralda es una de las primeras regiones emergentes en cuanto a cannabis se refiere en EE.UU y comprende tres condados al norte de California: Humboldt, Mendocino y Trinity. El cultivo de cannabis aquí no es un hype que se haya dado por la moda de la legalización estadounidense, sino que llevan cultivando marihuana desde los años 60. Los colectivos de agricultores apuestan por la marca de cannabis de su región a una escala mayor. 

Se supone que este lugar en forma de triángulo invertido verde es el sitio donde más cannabis se produce de cualquier lugar de la tierra, pudiendo facturar 35 mil millones de dólares al año. Un ejemplo de este reconocimiento es el Proyecto de Denominaciones de Mendocino, un movimiento para conseguir que la agricultura de cannabis esté legalmente clasificada y protegida, de la misma forma con la que el país protege a sus vinos. Este proyecto divide a Mendocino en 11 microrregiones específicas basadas en diferencias que incluyen los factores ecológicos como la cuenca o el microclima. 

Este colectivo comenzó cuando Justin Calvino, un agricultor de cannabis elaboró un mapa topográfico de la provincia y fue añadiendo en él a productores de cada región. “En un principio algunos no comprendieron el concepto, pero luego los agricultores se sintieron orgullosos y honrados al tener una denominación de origen protegida”, declaró. Aunque este movimiento está en auge y camina hacia su afianzamiento, también se dan en él contradicciones, ya que es una actividad legal a nivel estatal, que sin embargo sigue estando prohibida a nivel federal.  

La marihuana es ya en esta zona un producto agrícola que proporciona puestos de trabajo, potencia la economía y ayuda en la creación de sostenibilidad. Por eso estos agricultores, los políticos de la zona y los propietarios de negocios, saben que algún día trascenderán fronteras nacionales y estatales. No hablamos solo de cannabis, sino también de cultivo del cáñamo, que es popular en Kentucky, Colorado y en más de 30 estados más

2017 será el año en el que otro de los tres condados, Humboldt, se una a este movimiento de crear sus propias denominaciones de origen y resaltar los rasgos únicos de sus plantas. “Esta herramienta puede proteger todo, desde la propiedad intelectual, la fuerza de trabajo, la cultura y la historia. También pueden ayudar en la promoción, protección y desarrollo rural”, explica el experto en vino Richard Mendelson en el periódico Northbay Business Journal. 

Los derivados de marihuana cultivados en Humboldt llevarán una pegatina que incluye el símbolo del cannabis, el sello del condado y un código QR que pacientes y médicos podrán escanear y descargar en su smartphone mediante aplicaciones específicas para confirmar la autenticidad de este producto. Si a todo esto le unimos el plus atractivo que supondrá para los clientes poder probar y diferenciar cannabis de diferentes entornos regionales y microambientes, además de aprender sutiles cambios en el terroir o las condiciones ambientales, estamos ante lo que seguro será un movimiento cultural gourmet muy popular que va a dar mucho de lo que hablar.

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.

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Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.