Back to top
El Vudú Psicodélico de Fumaça Preta

El mestizaje musical ha deparado grandes alegrías a la historia de la música. Sin él no se hubiesen trazado nuevos caminos por los que transitar. La endogamia musical termina por crear piezas previsibles que no aportan nada nuevo. Respeto a los puristas y creo que poseen un gran saber, pero de tanto copular con ellos mismos a nivel musical, sólo consiguen mantener la raíz y la tradición, y no hacen crecer las ramas sonoras para que consigan expandirse hacia nuevos géneros. Es por eso que la visión y el riesgo, mezclado con un poco de locura, abren nuevas puertas y hacen que se generen nuevos matices y texturas que de otra manera sería complicado obtener. Cuando se dan estas circunstancias se generan bandas y discos únicos,  que suenan diferentes, con un adn muy singular  surgido de la suma de varios elementos diversos y, a simple vista, dispares entre sí. Lo importante es conseguir una cohesión dentro de una ecuación formada por distintas variables a través de la siempre arriesgada experimentación. A través de ella se generan nuevas fórmulas por medio de otras preexistentes. Nada nuevo bajo el sol. No es fácil toparse con bandas que les importe poco romper los axiomas musicales y mezclar géneros. Cuando das con una banda que se lanza al abismo sin importarle lo que habrá al final, sabes que ante ti hay algo diverso y especial.

Hace un tiempo tuve todas estas sensaciones cuando me topé con la pócima vudú de la banda Fumaça Preta.  Su sabor era fresco y  compuesto por varios matices, los ingredientes con los que estaba elaborado ya los había probado otras veces, pero aquí estaban mezclados de otra manera, tenían un gusto diferente. Fumaça Preta sabe a Psicodelia, Punk, Metal, Electrónica, Tropicalia, Rock africano, Bogaloo, Funk, etc. Una mezcla de géneros dispares, pero que consiguen combinarse de una manera única y arriesgada gracias a la experimentación citada anteriormente. Sus dos discos publicados hasta el momento, Fumaça Preta (Soundway Records, 2014) e Impuros Fanáticos (Soundway Records, 2016) son brebajes oscuros y venenosos, que al tragarlos te abrasan por dentro con su exótico y único sabor.

Para entender cómo se ha gestado esta mezcla, hay que conocer la génesis de la banda, ya que su filosofía es lo que le insufla ese carisma y color con el que impregnan sus temas.  Fumaça Preta, como su música, supone una mezcla de nacionalidades y lugares. Está formado por los  ingleses  Stuart Carter y James Porch, guitarra y bajo, respectivamente. A su vez viven conectados con Ámsterdam, residencia actual de Alex Figueira, baterista y cantante de la banda, en la que sus raíces venezolano –portuguesas, o como él dice “Portuzuelan”, es lo que le aporta el alma y esa esencia especial a Fumaça Preta.  Aparte de cabeza visible de Fumaça Preta, Alex Figueira es Dj, productor y propietario en Ámsterdam de la tienda de discos “Vintage Voudou”, un negocio que actúa a su vez como sello discográfico. Es en este establecimiento, rodeado por discos de todos los estilos, donde se ha fraguado gran parte de la esencia de Fumaça Preta. Todas las ideas musicales absorbidas por los integrantes de la banda dan rienda suelta de manera libre en el estudio casero que Alex ha construido detrás de su casa. Sólo a través de esta filosofía del Do It Yourself, ha sido posible crear algo tan único como Fumaça Preta. Este ambiente ha servido como un caldo vudú para invocar un sonido personal surgido a través de la experimentación y el mestizaje. A lo largo de sus dos trabajos nos podremos sumergir en una profunda y oscura selva tropical donde los ritmos latinos resuenan de manera feroz y la psicodelia nos hipnotiza hacia el centro de un rito misterioso. Un viaje que se ve impulsado por un groove brutal y unas atmósferas densas que te atrapan y no te sueltan. Fumaça Preta supone un viaje lleno de contrastes, con temas que hacen que te pongas a bailar y otros que te llevan a la cueva oscura de lo ancestral, hacia lo primigenio. Todos estos matices terminan de cuajar y se palpan gracias a una visceralidad en la interpretación de los temas, con la voz de Alex poseída por muchos registros, como consecuencia de esa enfermiza melomanía que está presente en Fumaça Preta y que sirve como una extensa biblioteca de recursos para mezclar estilos.  Esta heterogeneidad interpretativa funciona como un axioma en todos los integrantes de la banda, lo que aporta una gran variedad musical en los desarrollos de los temas.  Todo lo mencionado anteriormente se ve envuelto, en todo momento, por esa extraña mística caribeña en la que nos iremos sumergiéndonos poco a poco, hipnotizados por esos ambientes lisérgicos que tan bien trazan.

La variedad de recursos musicales de los que hace gala Fumaça Preta hará las delicias de los amantes de experiencias sonoras únicas. Olvídense de esquemas encorsetados con sonoridades que hayan escuchado antes. Fumaça Preta suena a sí misma y es difícil encontrar a bandas que aúnen géneros tan diversos entre sí y consigan a través de ellos una personalidad única. Este mestizaje es lo que le aporta esa magia que está presente en los dos discos publicados, Fumaça Preta (Soundway Records, 2014) e Impuros Fanáticos (Soundway Records, 2016). Estos trabajos poseen una calidad especial surgidos como un ejercicio de artesanía musical. Sólo a través de la experimentación ha sido posible un resultado como este, en la que el riesgo y una creatividad despreocupada, desarrollan nuevas caras en ciertos conceptos musicales preestablecidos.

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.

Comentarios

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.