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Elige la vida, Trainspotting 2

El mismo reparto de actores protagonistas y un ligero cambio de leitmotiv. Ante el “yo elegí no elegir la vida” de la primera parte, se impone la frase que sirve de cantinela narrativa en las dos películas, el imperativo “elige la vida”. La historia dirigida por Danny Boyle, que marcó el final de los 90 y que ya ha pasado a ocupar un hueco en la historia del cine como metraje de culto, con himno de Iggy Pop incluido, Lust for life, vuelve con una segunda parte. Podremos ver Trainspotting 2 en la gran pantalla el próximo enero de 2017.

“Elige la vida. Elige un empleo. Elige una carrera. Elige una familia. Elige un televisor grande que te cagas. Elige lavadoras, coches, equipos de compact disc y abrelatas eléctricos. […] Elige tu futuro. Elige la vida. Pero, ¿por qué iba yo a querer hacer algo así? Yo elegí no elegir la vida. Yo elegí otra cosa, ¿y las razones? No hay razones. ¿Quién necesita razones cuando tienes heroína?”. Este monólogo de Trainspotting es uno de los comienzos más míticos de la historia del cine independiente. Han pasado veinte años desde que lo escucháramos de boca de un jovencísimo Ewan Mcgregor, Renton en la película.


Ewan Mcgregor

El nuevo trailer se adapta a los tiempos, y ¿qué hay más del siglo XXI que las nuevas tecnologías? “Elige la vida. Elige Facebook, Twitter, Instagram, y ruega para que a alguien, en algún sitio, se preocupe por ti. […] Elige tu futuro. Elige la telerrealidad, el slut shaming, el porno vengativo. elige un contrato sin horas y dos horas de trayecto hasta el trabajo. Y elige lo mismo para tus hijos, o algo peor. Y ahoga el dolor con una dosis desconocida de una droga desconocida, que haya cocinado alguien desconocido. Entonces, respira profundamente”. Parece que, aunque a los guionistas se les ocurriera que lo mejor para conectar con las generaciones más jóvenes era hablar de redes sociales, esta nueva entrega de Trainspotting continuará por la senda de las adicciones. Esta vez cambiando el caballo por la pornografía. Aunque sus personajes seguirán rodeados de montañas de sustancias: heroína, cocaína, marihuana y mucho alcohol.


Trainspotting

Trainspotting marcó con contundencia una época. Después de su estreno en 1996 se hicieron películas que nos recordaron a esta cinta en su su factura cinematográfica: Requiem por un sueño (2000), Blow (2001), El club de la lucha(1999), Miedo y asco en las Vegas (1999)…  Casi todas son obras maestras, pero le deben mucho a la película basada en la novela de Irvine Welsh. Todas ellas parecen haber tenido muy en cuenta esta historia inspirada en los años 80, protagonizada por la working class escocesa, que más que vivir se mueve por el nihilismo y la adicciones, tras décadas de gobierno de Margaret Thatcher. Y es que Trainspotting es única. Su estética, su mensaje y su forma de revolucionar a la sociedad, que la tildó de fomentar el uso de drogas entre los jóvenes.


Trainspotting

Esta segunda parte vuelve a tomar otra novela de Irvine Welsh como punto de partida, Porno (2002). Renton regresa de Ámsterdam veinte años después (en el libro solo pasan diez años) y observa con mirada melancólica un Edimburgo que ha cambiado bastante. Spud (Ewen Bremmer), Begbie (Robert Carlyle) y Sick Boy (Johnny Lee Miller) siguen en la trama. Este último esconde un negocio pornográfico en la trastienda del pub de la tía de Renton, lugar del que ahora es encargado. Allí trabaja Nikki (Anjela Nedyalkova), una estudiante de cine, que se gana la vida siendo trabajadora sexual y que tiene una gran ambición por triunfar en la industria. ¿Y dónde está Diane (Kelly McDonald)? También aparecerá en la historia. En el trailer la vemos como empresaria adulta al tiempo que la voz en off del monólogo del comienzo dice “elige buscar antiguos amores, deseando haber hecho las cosas de forma distinta. Y elige ver cómo la historia se repite”.

Mientras que vemos la historia completa el próximo 27 de enero, nos hacemos muchas preguntas. ¿Seguirán en esta segunda parte los monólogos nihilistas, la banda sonora redonda, las escenas escatológicas o el ritmo meteórico, propio del espíritu del speed? No tenemos ni idea. Solo sabemos que nuestros protagonistas tienen cuarenta y tantos años y que su nuevo cometido es rodar una película pornográfica con clientes que frecuentan el bar de la tía de Renton. Pero hay cosas que no cambian y aquí volvemos a echar mano del monólogo “Elige la vida”: “Entonces, respira profundamente. Si eres un adicto, eres un adicto. Pero engánchate a otra cosa. Elige a quien te quiere. Elige tu futuro. Elige la vida”.

 

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.

Comentarios

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