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Why are the most intelligent students most likely to consume cannabis?

Varias investigaciones han revelado que las personas con un coeficiente intelectual más alto son más propensas a consumir cannabis. Tal vez estos sujetos tienen una mayor predisposición para probar cosas nuevas y vivir experiencias novedosas; o tal vez es que tienen mayor capacidad para diferenciar entre lo que está bien y lo que está mal. En este artículo repasamos algunos de los estudios que a lo largo de estas décadas han llegado a estas conclusiones.

¿Tiene algo que ver tu historial académico con la posibilidad de que consumas cannabis a lo largo de tu vida? ¿Influye el consumo de la planta en una pérdida de tu coeficiente intelectual? Todas estas preguntas han sido recurrentes durantes décadas en investigaciones internacionales. Hoy repasamos algunas de ellas: sus conclusiones y, también, las dudas que aún quedan por resolver

La generación de los 70, a mejores calificaciones, mayor uso del cannabis

El Journal of Epidemiology and Community Health publicó una investigación en 2011, tomando como muestra a unos 7.900 británicos (3.818 hombres y 4.128 mujeres) nacidos a principios de abril de 1970. Los investigadores midieron los coeficientes de inteligencia de los participantes cuando estos tenían entre 5 y 10 años, y luego hicieron un seguimiento con edades de 16 a 30 años. Aunque la encuesta era más general y abarcaba más cuestiones, se les preguntaba sobre los síntomas de angustia psicológica y el uso de drogas.

Con 30 años, aproximadamente, el 35% de los hombres y el 16% de las mujeres habían consumido cannabis al menos una vez el año anterior. El 9% de los hombres y el 4% de las mujeres dijeron que habían tomado cocaína. Los usuarios que tomaron drogas tenían una puntuación más alta en las pruebas de coficiente de inteligencia que los no usuarios.

Esta situación se mantuvo incluso cuando los investigadores controlaron factores como el nivel socioeconómico, la educación y la angustia psicológica, factores que también se correlacionan con las tasas de consumo de drogas. El autor principal de este estudio, James White, del Centro para el Desarrollo y la Evaluación de Intervenciones Complejas para el Mejoramiento de la Salud Pública en la Universidad de Cardiff, en Gales, confesó que no eran los resultados que pensaban encontrar.

Más dispuestos a experimentar

¿Cuáles serían entonces los motivos por los que los niños y niñas más inteligentes eran más propensos a probar drogas? Una posible respuesta era que “las personas con un coeficiente de inteligencia alto tienen más probabilidades de obtener altas puntuaciones en las escalas de la personalidad de la apertura a la experiencia y pueden estar más dispuestos a experimentar y buscar experiencias novedosas”, declaró James White.

Otro de los resultados de la investigación relacionaba a las personas con el coeficiente intelectual más alto con un ritmo de vida activa y una dieta sana. Según White, sus decisiones en cuanto a su alimentación y ejercicio son más saludables. Además, no suelen fumar cigarrillos de tabaco, por eso declaraba que “es más probable que vean que fumar cannabis con relativa poca frecuencia no tiene un gran impacto”.

Sin embargo, este estudio no consideró el riesgo de la adicción entre las personas con coeficiente intelecual alto porque no fue capaz de medir la frecuencia del uso de drogas entre los participantes. Otro argumento es que las personas con altas capacidades experimentan aislamiento desde pequeños y encuentran nuevos estímulos y recompensas en sustancias como las provenientes de la planta de las semillas de cannabis, que les ayudan a superar el hastío y la apatía. Lo que sí encontró fue una conexión entre un CI alto y un mayor riesgo de abuso y dependencia del alcohol.

2017 y un estudio entre jóvenes de 11 y 20 años

Un estudio más reciente publicado en el periódico médico BMJ Journal en 2017 tuvo en cuenta a 6.000 estudiantes de escuelas públicas y privadas de toda Inglaterra. La investigación empezaba a monitorizar a los jóvenes a los 11 años, para continuar a los 20. Los resultados fueron que los adolescentes más inteligentes bebían y fumaban cannabis a un ritmo mayor, aunque se asociaba a ellos un riesgo más reducido de fumar de tabaco.

Estas asociaciones continuaban en la edad adulta temprana, por lo que la hipótesis de que la alta capacidad académica se asocia con la “experimentación” temporal con el uso de sustancias quedaba anulada. Los autores del estudio especularon sobre la causa subyacente, ya que los niños con mayor capacidad cognitiva tienen amigos mayores que podrían ser los que les presentan las sustancias. Podría entrar el juego el querer ser aceptados por estos compañeros mayores. También barajaron que los niños con mayor rendimiento podían ser más honestos sobre su comportamiento.

Novedades y conclusiones sin resolver

Este estudio revelaba una novedad distinta a la investigación de 2011. Y es que los estudiantes con un expediente académico brillante, mejor que la media, no tenían tantas posibilidades de consumir cannabis a la edad de 16 años. Si los sujetos con mejores notas tenían entre 18 y 20 años la probabilidad aumentaba. Si los alumnos con resultados escolares peores tenían 16 años, las posibilidades también se incrementaban. La investigación también contemplaba que muchos de ellos no tuvieron acceso regular a la planta hasta que no llegaron a la mayoría de edad.

Aunque este estudio erradicó el prejucio que asocia las malas notas con el consumo de cannabis, no dejó del todo claro por qué los jóvenes con un coeficiente intelectual más bajo tienen menos tendencia a consumir cannabis. Una hipótesis es que quizá tienen menos interés por experimentar. Sea como fuere, para avanzar en resultados, los investigadores confesaron que en estudios futuros se centrarían en los adolescentes con un coeficiente intelectual más bajo y en por qué había menos posibilidades de que consumieran cannabis.

Mitos, fumar cannabis te hace perder puntos de tu CI

Hay muchos mitos en la red relacionados al consumo del cannabis. Desafortunadamente, la prohibición y el tabú que hay detrás de ciertas sustancias trae consigo muchos malentendidos. En enero de 2016 se llevó a cabo una investigación con gemelos idénticos. Este nuevo experimento se dividía en dos estudios. En un grupo se siguió a 789 conjuntos de gemelos y en el otro a 2.279. Estos sujetos fueron estudiados durante diez años y al final se les volvía a hacer una prueba de CI. El estudio no encontraba diferencias entre los consumidores de cannabis y los no consumidores.

Así que aún queda mucho por descubrir. Muchos consideran a la planta una aliada fundamental en su proceso creativo, pero la ciencia aún tiene bastantes preguntas por responder. Apostamos a que una legalización acabaría con el estigma de la planta y nos arrojaría mucha más luz sobre estos misterios sin resolver.

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.

Comentarios

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.