Back to top
Iniciativa Eraikiz

Las asociaciones de cannabis vascas reclaman una regulación que les permita plantar el cannabis que consumen.

Una regulación del asociacionismo cannábico que les permita no tener que acudir al mercado negro para suplirse de esta planta. Esto es lo que piden las asociaciones cannábicas vascas que el pasado 5 de noviembre se dieron cita en el Palacio Miramar, en Donostia, en el marco de la Iniciativa Eraikiz, una herramienta creada por colectivos de consumidores de cannabis en el País Vasco que en esta cita ha reunido a 40 personas.

Una solución regulada de los clubes

Según explican desde la Federación de Asociaciones de Usuarios de Cannabis de Euskadi (Eusfac), “la iniciativa Eraikiz se centra en recoger aportaciones desde el sector para una solución regulada de los clubes sociales de cannabis en Euskadi”. Es una tarea que están realizando bajo la supervisión del Instituto Vasco de Criminología de la Universidad del País Vasco. La cita que tuvo lugar el pasado 5 de noviembre es la única de esta iniciativa mantenida con representantes del sector de los tres territorios vascos desde el año 2014 y, aunque inicialmente estaba programado que se celebrara en marzo pasado, tuvo que ser aplazada a consecuencia de la pandemia de Covid-19.

El País Vasco tiene regulado desde el año 2016 el asociacionismo cannábico a través del artículo 83 de la Ley vasca de Atención Integral de Adicciones y Drogodependencias. La regulación por ley vino a raíz también de un foro social, el convocado por Ararteko en 2012 bajo el título “Cannabis. Uso, seguridad jurídica y políticas”. Este foro concluyó que era necesario “buscar fórmulas imaginativas para que las personas consumidoras puedan tener un espacio en el que poder utilizar la sustancia” y fue seguido de una ponencia en la que todos los grupos políticos presentes en el Parlamento de Euskadi debatieron sobre posibles soluciones para regular los clubes de cannabis.

Un dictamen final de Eusfac para el 2022

Ahora, el movimiento cannábico vasco tiene como objetivo el desarrollo del reglamento que concrete el funcionamiento de los cerca de 200 clubes de cannabis que hay en País Vasco, según cálculos de su gobierno. El futuro reglamento estaba anunciado desde 2016 en la Ley vasca de Atención Integral de Adicciones y Drogodependencias. Las conclusiones resultantes de la cita del 5 de noviembre se concretarán en un dictamen final que Eusfac prevé que presentará en la próxima primavera de 2022 a la dirección de Salud del Gobierno vasco para que sea tomada en cuenta a la hora de elaborar el reglamento que rija el funcionamiento de los clubes de cannabis.

 

 

“Los juristas del Gobierno vasco deberán revisar el documento para después presentar su borrador al Consejo asesor de drogodependencias del que formamos parte”, señalan desde Eusfac en declaraciones recogidas por El Diario Vasco.

“Una vez analicemos este informe, deberemos darle el visto bueno para volver a mandarlo otra vez a los abogados para que ellos pulan los últimos retoques. El Consejo asesor le daría el visto bueno definitivo, se ratificaría y se aprobaría en decreto del Consejo de Gobierno”, añaden desde la federación de asociaciones cannábicas vascas. Un proceso que, desde la organización, calculan que culmine en el año 2023.

Los clubes de cannabis en País Vasco son legales desde 2016 a través de la Ley de Atención Integral de Adicciones y Drogodependencias, y el Tribunal Constitucional dio el visto bueno a la ley en 2018 —cuando, pocos meses antes, había rechazado una ley parecida promulgada por el Parlamento navarro—. La sentencia del Constitucional también confirmó que el Gobierno vasco tiene competencias para regular, mediante este futuro reglamento, el funcionamiento de los clubes de cannabis en su territorio. Lo hizo a partir de un recurso de amparo presentado contra esta ley por el Ejecutivo de Mariano Rajoy.

Sin embargo, varias sentencias emitidas por este mismo tribunal y por el Tribunal Constitucional “han limitado la capacidad de los clubes”, según denuncia Xabier Arana, doctor en Derecho e investigador del Instituto Vasco de Criminología (IVAC-KREI), en declaraciones a Eldiario.es. Una de estas limitaciones es en cuanto al cultivo del cannabis que se consume en el propio club. “Ha habido una persecución penal solo por tenerlo, y es preocupante”, continúa Arana.

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.

Comentarios

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.