Anandamida: ¿por qué este cannabinoide natural nos hace tan felices?

Anandamida: ¿por qué este cannabinoide natural nos hace tan felices?

Por: Daniel C. Medicinal

Existen muchos secretos del funcionamiento de nuestro cuerpo humano que, de no ser por la planta de cannabis, tal vez nunca hubiéramos llegado a comprender. Y uno de ellos se llama anandamida, una pieza más del puzle recopilado a lo largo de las últimas décadas que demuestra que la marihuana es un milagro terapéutico, capaz de llevar la felicidad a nuestra vida.

La anandamida es un cannabinoide natural producido en el cuerpo humano que recibe su nombre de la palabra sánscrita ‘ananda’, que significa placer, alegría y deleite, por lo que también se conoce como «la molécula de la felicidad». Básicamente, este compuesto casi desconocido, presente en todas las personas, juega un papel importante en la regulación del estado de ánimo. También tiene responsabilidades relacionadas con el apetito y el alivio del dolor. Pero su función principal es tratar de hacernos felices y saludables.

Decimos «casi desconocido» porque los científicos no tenían ni idea de que existía hasta que comenzaron a tratar de aprender más sobre cómo el THC (tetrahidrocannabinol) actúa en el cerebro. La anandamida fue descubierta inicialmente en Israel en 1992 en el laboratorio de Raphael Mechoulam, el padrino de la investigación del cannabis, que teorizó que si nuestros cerebros tienen receptores que pueden verse afectados por el THC, entonces nuestros cuerpos deben producir sustancias químicas similares por sí mismos.

Fue durante estos estudios que los investigadores descubrieron un neurotransmisor inusual que parecía encajar perfectamente con los receptores de THC. Este compuesto se llamó originalmente araquidoniletanolamida, pero, por razones obvias, se le dio el apodo actualizado de anandamida. En última instancia, este descubrimiento fundamental se convirtió en la base de gran parte de lo que sabemos hoy sobre el sistema endocannabinoide.

La conexión entre la anandamida y el cannabis

La anandamida fue uno de los primeros endocannabinoides (endo=dentro) descubiertos por los científicos. Pero lo que hace que sea especialmente único es que interactúa con los mismos receptores que el THC del cannabis. Esta es la razón por la que algunas personas pueden experimentar sentimientos de euforia y satisfacción cuando consumen THC.

Aunque el THC y la anandamida se unen a los mismos receptores, la anandamida (como todos los neurotransmisores) es una molécula mucho más frágil. Y una vez que se produce, se descompone rápidamente en otros compuestos por una enzima llamada FAAH (ácido graso amida hidrolasa). Cuanto más lento funciona FAAH, más tiempo permanece la anandamida en el cuerpo y más tiempo produce la sensación de felicidad que le da nombre. Esta vía química es de gran interés para los científicos, quienes piensan que puede llevar a tratamientos para trastornos que involucran al sistema nervioso, como la ansiedad.

La anandamida y la homeostasis

La anandamida es una parte fundamental del sistema endocannabinoide humano, que funciona para equilibrar nuestros cuerpos y mentes. En casi todas las facetas de la montaña rusa emocional que experimentamos a diario, este compuesto hace todo lo posible para brindarnos una sensación de seguridad y felicidad. Se ha demostrado que las personas con altos niveles de anandamida son más intrépidas. Aquellos con niveles más bajos pueden sufrir trastornos mentales que van desde la depresión hasta la esquizofrenia.

Entonces, tiene sentido que nosotros, como personas que transitan por este valle de lágrimas, necesitemos hacer todo lo posible para aumentar la anandamida en nuestros cuerpos. Y existen varias formas de hacerlo:

El ejercicio como fuente de felicidad

Después de una larga e intensa sesión de ejercicio aeróbico, algunas personas experimentan lo que se conoce como «subidón del corredor»: una sensación de euforia junto con una reducción de la ansiedad y una menor capacidad para sentir dolor. Durante décadas, los científicos han asociado este fenómeno con un mayor nivel en la sangre de endorfinas, péptidos opioides que se cree que elevan el estado de ánimo.

Pero estudios recientes han demostrado que esta sensación está relacionada con la mejora de la anandamida, que es liposoluble (soluble en grasas) y, si se encuentra en niveles altos en la sangre de las personas después de correr, puede viajar desde la sangre hasta el cerebro, donde puede provocar un subidón. La anandamida es como una recompensa neurobiológica por hacer ejercicio. Te hace sentir bien.

El cannabis como puente al bienestar

Otra forma de estimular el sistema endocannabinoide es mediante la introducción en el cuerpo de fitocannabinoides (fito=planta) derivados del cannabis. Al contrario que el THC, el CBD tiene muy poca afinidad de unión con los receptores endocannabinoides y, sin embargo, los científicos han observado que su administración produce un aumento de los niveles de anandamida, inhibiendo la enzima FAAH responsable de descomponerla. Menos FAAH significa que la anandamida permanece en el cuerpo durante más tiempo, y con ello se produce una mejora del bienestar y el estado de ánimo.

De hecho, los científicos han descubierto que los habitantes de las naciones que encabezan los barómetros de la felicidad comparten la misma mutación genética: producen menos enzima FAAH responsable de descomponer la anandamida. Así, los investigadores creen que los mejores niveles de felicidad de los habitantes de estos países son el resultado directo de tener más anandamida en sus cuerpos.

Comer chocolate es comer anandamida

El chocolate contiene más de 300 compuestos, incluida la anandamida. Si bien el azúcar es el principal responsable de hacer que el chocolate sea delicioso, los científicos creen que estos otros compuestos, como la cafeína y el estimulante teobromina, también mejoran la satisfacción que obtenemos cuando lo comemos.

Un estudio citado a menudo encontró que el chocolate no solo contiene pequeñas cantidades de anandamida, sino también otros dos compuestos que ralentizan su descomposición, lo que en teoría permitiría que la anandamida circule durante más tiempo en nuestro sistema.

Los investigadores encontraron la anandamida en los sólidos de cacao (el componente sin grasa de las semillas del cacao) que le dan al chocolate negro su intenso sabor. Esto sugiere que cuanto más oscuro es el chocolate, mayor es la probabilidad de que contenga anandamida.

Las trufas negras también tienen anandamida

Inicialmente, este descubrimiento desconcertó a los investigadores, ya que las trufas no contienen receptores endocannabinoides. Entonces, ¿por qué tendrían que producir anandamida? La teoría es que podría deberse a la evolución: ciertos animales, como cerdos y perros, tienen receptores endocannabinoides y la anandamida podría brindar una recompensa positiva a estos animales que comen las trufas, alentándolos a buscar más y propagar las esporas.

No es ningún secreto que las trufas están por las nubes, por lo que puede haber formas más rentables de sentir un poco de felicidad. A medida que se realicen más investigaciones sobre los endocannabinoides, será interesante descubrir cómo las personas pueden aprovechar el poder de la anandamida y si realmente pueden sentir sus maravillosos efectos al hacer ejercicio o comer ciertos alimentos. Mientras tanto, siempre puedes contar con un poco de cannabis para mejorar tu estado de ánimo.

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