Cannabinoides sintéticos: no es cannabis y así puedes identificarlos

Cannabinoides sintéticos: no es cannabis y así puedes identificarlos

Por: Daniel C. Blog

Los cannabinoides sintéticos, también llamados marihuana sintética, aparecieron a principios de este siglo como una alternativa al cannabis en drogas como ‘Spice’, ‘K2’, ‘Kronic’ y otras sustancias estupefacientes. A pesar de que estos compuestos se crearon en laboratorios para ayudar a los científicos a estudiar el sistema endocannabinoide, sus efectos son impredecibles, muy dañinos e incluso potencialmente mortales. Te explicamos en qué consisten para que sepas diferenciarlos de los cannabinoides naturales (fitocannabinoides).

Los cannabinoides sintéticos son compuestos químicos fabricados en laboratorio que se diseñaron originalmente para imitar o producir efectos similares al cannabis, de ahí que también se denominen compuestos cannabimiméticos. Sin embargo, no son una forma sintética de marihuana y en realidad no imitan los efectos del THC, ya que producen una serie de efectos negativos que no son propios de esta planta.

Existen más de doscientos cannabinoides sintéticos diferentes que se han identificado internacionalmente, todos con diferentes estructuras químicas a la del THC. Cada uno puede provocar diferentes respuestas en el organismo (por ejemplo, un cannabinoide sintético como el AMB-FUBINACA tiene un efecto 75 veces más fuerte que el THC), pero ninguno de ellos se han probado clínicamente, por lo que no se ha establecido su nivel de seguridad o tolerancia.

Tipos de cannabinoides sintéticos

Estos productos se han vuelto populares entre los usuarios adolescentes debido a su fácil acceso a través de páginas de Internet o ‘head shops’ (tiendas especializadas en parafernalia). Pero desde que se identificaron en productos “a base de hierbas”, muchos de ellos han sido prohibidos en varios países. Sin embargo, los fabricantes siguen eludiendo estas leyes creando nuevos productos con diferentes composiciones o etiquetándolos como «no aptos para consumo humano».

La familia más conocida de cannabinoides sintéticos son los llamados «JWH», en honor a John W. Huffman, profesor de química orgánica en la Universidad de Clemson, que fue el primero en sintetizarlos como herramientas farmacológicas para estudiar los endocannabinoides. Son los componentes dominantes detectados en drogas como el Spice o K2, con más de 60 compuestos conocidos. Uno de ellos, JWH-018, tiene fuertes efectos farmacológicos, se sintetiza fácilmente y se usa para crear otros cannabinoides sintéticos con diferentes características y afinidad por los receptores CB. Otros ejemplos incluyen JWH-073, MAM-2201 y AM-2201.

Otros grupos de cannabinoides sintéticos comunes son los «HU» y los «CP». Los compuestos HU (Universidad Hebrea) son cannabinoides clásicos, mientras que los CP son cannabimiméticos desarrollados originalmente por la farmacéutica Pfizer en la década de 1970, por lo que nunca se han comercializado. Más allá del cannabinoide sintético HU-210, que los científicos utilizan para identificar los receptores de cannabinoides en el cerebro y estudiar los efectos del delta-9-THC, no existen usos médicos aprobados para la marihuana sintética.

Cómo reconocer la “hierba falsa”

La marihuana sintética se suele presentar como una mezcla de hojas secas de plantas herbales y se comercializa como «incienso», “té afrodisiaco” o «popurrí de hierbas». Son de varios colores, incluidos verde, marrón o rojo; y a menudo se venden en paquetes pequeños de papel de aluminio de colores o bolsas de plástico con cierre hermético, promocionando el producto como una alternativa al cannabis que no es detectable mediante la metodología automatizada de análisis de drogas.

Los cannabinoides sintéticos se fabrican en forma de polvo en Asia, sin regulaciones ni estándares (donde existe un control limitado de las exportaciones de productos químicos de investigación) y luego se introducen de contrabando en países occidentales, donde se disuelven en un solvente que luego se rocía sobre material vegetal finamente picado.

El producto resultante finalmente se vende on-line o en tiendas de conveniencia y similares, por lo que no hay ningún control de calidad en el proceso, existiendo una enorme variabilidad en la cantidad de cannabinoide sintético presente en diferentes lotes, e incluso en una sola dosis, lo que puede aumentar el riesgo de sobredosis.

También han surgido cannabinoides sintéticos en forma de aceite líquido para su uso en cigarrillos electrónicos o vaporizadores; y pueden agregarse a comestibles (gominolas, bombones…) o pueden convertirse en una bebida.

¿Qué efectos produce el cannabis sintético?

Las personas que han usado estos productos afirman que se logra un subidón similar al de la marihuana, pero no dura tanto. Otros experimentan una sensación de relajación, en lugar del «subidón mental» que produce la marihuana real. El estado de ánimo y la percepción pueden cambiar; y la concentración y la coordinación pueden volverse difíciles.

Los cannabinoides sintéticos, posiblemente debido a su potencia, tienen más probabilidades de estar asociados con alucinaciones que el cannabis natural, además de provocar reacciones severas, como paranoia, ataques de pánico, comportamiento violento o incluso pensamientos delirantes. Y, en comparación con el cannabis, los síntomas psicóticos asociados son más graves y pueden durar semanas.

También es de destacar su sabor «áspero», que los usuarios afirman que «hace que te arda la garganta y te duelan los pulmones» mucho después de fumar. Dado que no existen normas para la fabricación, el envasado o la venta de hierba sintética, es imposible saber el tipo y la cantidad de compuestos químicos en cada producto, por lo que nunca puedes estar seguro de qué tan poderosa es la dosis que vas a tomar.

¿Cuáles son los riesgos de los cannabinoides sintéticos?

La mayoría de los cannabinoides sintéticos son dañinos con efectos impredecibles. Los consumidores también reaccionan a estos compuestos de diferentes maneras. Para algunos, los efectos pueden ser más severos que para otros, además de que también pueden verse potenciados por otras drogas o el alcohol que tome la persona, su salud mental o la presencia de enfermedades médicas subyacentes.

Hasta la fecha, se han publicado muy pocos estudios que prueben los efectos de estos productos químicos, pero existen informes que señalan que las sobredosis han causado ataques cardíacos fatales. De manera similar, se ha relacionado con estos sintéticos lesiones renales agudas que resultan en hospitalización y diálisis.

Más allá de los efectos a corto plazo mencionados, en personas que han consumido marihuana sintética se ha observado un aumento de la presión arterial, así como convulsiones, temblores, ansiedad, fiebre alta, sudoración, agitación, confusión, insuficiencia orgánica, coma e incluso la muerte.

Aunque solo hemos arañado la superficie cuando se trata de conocer la verdad sobre los cannabinoides sintéticos, es necesario difundir conciencia sobre su impacto negativo. El problema es que no se sabe absolutamente nada sobre su toxicidad o sus metabolitos. Por lo tanto, son potencialmente muy peligrosos y nunca deben consumirse.

¿Cómo evitar consumir cannabinoides sintéticos?

Sin duda, la mejor forma de huir de los cannabinoides sintéticos es conocer bien las bondades de los cannabinoides naturales de la planta de cannabis, para evitar caer en la tentación de probar esta versión dañina que solamente puede traer consecuencias nefastas.

Los fitocannabinoides poseen un notable historial de seguridad avalados por miles de estudios científicos y rara vez se asocian con efectos secundarios adversos significativos. Además, el consumo de marihuana, independientemente de la cantidad o la potencia, no puede inducir una sobredosis fatal.

En el catálogo de Kannabia disponemos de distintas variedades que han sido hibridadas buscando el mayor porcentaje de THC, pero también genéticas que se centran en otros cannabinoides que han demostrado un gran potencial. Es el caso de variedades ricas en cannabidiol como BCN Diesel CBD, Swiss Dream CBD o Kama Kush CBD.

El CBD ha sido el cannabinoide de moda durante los últimos años por su amplia variedad de efectos terapéuticos, pero también es necesario prestar atención a cannabinoides minoritarios como el CBG (cannabigerol), con propiedades analgésicas que pueden superar las del THC sin su efecto psicoactivo. En este caso, la variedad que debes probar es sin duda nuestra CBG Auto.

Otros cannabinoides que prometen mucho protagonismo en los próximos años son el THCV (tetrahidrocannabivarina) y CBDV (cannabidivarina). El primero es eufórico como el THC, pero también frena el apetito. El segundo es tan medicinal como su compañero CBD, y ya se ha estudiado para aplicarlo en pacientes con epilepsia y náuseas. Y si quieres conocerlos te recomendamos nuestra variedad THCV o la CBDV Auto.

Como puedes observar, la manera más sencilla de conseguir estos “verdaderos” cannabinoides es mediante el autocultivo de cannabis, una práctica que no solo está llena de ventajas para el crecimiento personal, sino que también asegura que todos los cannabinoides que produces son de origen natural y están libres de peligro.

Kannabia Seed Company vende a sus clientes un producto de colección, un souvenir. No podemos y no daremos consejos de cultivo ya que nuestro producto no está diseñado para este propósito.

Kannabia no se responsabiliza del uso indebido que terceros hagan de la información publicada. El cultivo de cannabis para consumo personal es una actividad sujeta a restricciones legales que varían de estado a estado. Recomendamos consultar la legislación vigente en su país de residencia para evitar la participación en cualquier actividad ilegal.

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