Back to top
Vote final de l’ONU pour réduire les restrictions sur le cannabis

Debido a la falta de acuerdo entre los Estados miembros y a pesar de las recomendaciones de la ONU, la decisión sobre el uso medicinal del cannabis puesta a votación tras varios aplazamientos

La Comisión de Estupefacientes (CND, Convention of Narcotic Drugs) el órgano ejecutivo en materia de drogas de la ONU, celebrará finalmente una votación histórica para suavizar la rigurosa fiscalización del cannabis implantada hace casi seis décadas, con el fin de reducir las restricciones al uso terapéutico del cannabis. El tema ya estaba en agenda para la reunión que tuvo lugar en abril de 2019, aunque no hubo acuerdo entonces, con Rusia al frente de los países opositores, así que se trasladó hasta marzo de 2020 para seguir estudiando los beneficios y riesgos de una rebaja de fiscalización del cannabis que facilite el acceso a la planta con fines médicos. Pero en esta nueva cita tampoco se alcanzó un acuerdo, muchos de los países que participarán en la votación siguen sin una postura clara.

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible es un plan de acción que nace del compromiso de los Estados miembros de las Naciones Unidas, cuyo objetivo principal es velar por la protección de las personas, el planeta y la prosperidad, une a la comunidad internacional en torno al lema "No dejar a nadie atrás", por lo que se insta a la Comisión de Estupefacientes y a los Estados miembros a que “orienten las políticas mundiales y nacionales en materia de drogas hacia el desarrollo, la salud y el bienestar de las comunidades afectadas y los usuarios de drogas”.

La Agencia Española del Medicamento se ha remitido siempre al criterio de la OMS para fijar su postura sobre la legalización de la sustancia. La única organización no gubernamental española que ha participado con voz sobre este tema en las sesiones de la CND, el Observatorio Europeo para el Consumo y Cultivo de Cannabis, ha denunciado en su intervención que "el fracaso de las políticas prohibicionistas", tras cerca de un siglo de fiscalización del cannabis sin un estudio científico que lo avale ni determine su peligrosidad, está afectando a los derechos humanos y a la salud de las personas, y por eso es absolutamente necesario hacer cambios tal como ha propuesto la OMS. Este histórico cambio en las convenciones internacionales sobre la droga más consumida del mundo ha generado un gran debate en la Comisión. Así mismo, este grupo multidisciplinar de expertos que componen este organismo no espera grandes progresos. "Los rumores -dice su presidenta, Carola Pérez- apuntan a que los preparados de THC van a seguir siendo fiscalizados, aunque quizás con algo menos de rigidez que hasta hora, mientras que los preparados de CBD van a pasar a ser fiscalizados más estrictamente. Esto último, es un auténtico absurdo, ya que el CBD, aunque se encuentra en el cannabis, no ejerce ningún efecto psicotrópico ni genera dependencia o abuso. Sería como fiscalizar el resveratrol, un antioxidante presente en la uva, porque a partir de la uva se puede obtener una sustancia de abuso, el etanol”.

Daniela Bagozzi, portavoz de la OMS, explicó que la recomendación se basa en las evidencias científicas de las virtudes médicas del cannabis. También añadió: "El Comité de la OMS recomendó reducir el control del cannabis y de los compuestos relacionados para garantizar que los pacientes que lo necesiten puedan acceder a terapias probadas”. ”Un control menor permitiría una mayor investigación científica sobre los posibles usos médicos de esta sustancia. Al mismo tiempo, el nuevo nivel de control recomendado aseguraría restricciones suficientes para proteger de los daños del consumo", agregó.

 

 

La recomendación del Comité de Expertos de la OMS en Farmacodependencia, en su primer estudio dedicado al cannabis desde que se fundara la organización en 1949, era eliminar esta planta de la Lista IV que es la más restrictiva, en la que se encuentran sustancias como la heroína, también bajo control internacional por su carácter adictivo, pero accesibles con supervisión profesional por sus reconocidas virtudes médicas para dejarla únicamente en la Lista I, a la que se aplica un control más liviano que facilita el acceso para uso médico, científico y farmacológico como es el caso de la morfina. Además, se recomienda que uno de sus componentes con virtudes terapéuticas, el cannabidiol (CBD), componente utilizado en algunos fármacos, o las tinturas y extractos, sea retirado del control internacional.

Kenzi Riboulet-Zemouli, experto en políticas internacionales del cannabis ha asistido ya a seis reuniones anuales de la Comisión de Estupefacientes, ha abierto una web para monitorear las posiciones de todos los países participantes en la 63 sesión que ya tuvo lugar, agrupados en cinco bloques geográficos: América Latina y Caribe, África, Asia, Europa del Este y el Occidental, que incluye a la UE, EE. UU., Reino Unido, Canadá y Australia. Tom Blickman, analista del Transnational Institute (TNI), ve en esta serie de aplazamientos otra prueba más de un sistema internacional de control de drogas cada vez más fragmentado y en el que es muy complicado encontrar acuerdos de mínimos, aunque sea a la hora de adoptar decisiones basadas en criterios científicos.

De aprobarse, sería uno de los cambios más importante sobre drogas en los últimos sesenta años. La posición de España no debería diferir de la del resto de países de la UE. Más si cabe cuando la OMS considera que el cannabis debe estar incluido en las listas de estupefacientes a un nivel que garantice un control para evitar los perjuicios ocasionados por su consumo, y que a su vez facilite el acceso a los preparados relacionados con esta planta para uso médico y para la investigación científica, que ya han mostrado posibilidades de uso terapéutico en los tratamientos de dolor y otras afecciones médicas, como la epilepsia o los espasmos asociados a la esclerosis múltiple, entre otras.

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.

Comentarios

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.