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Cannabis sostenible

Un estudio realizado por científicos de la Universidad Estatal de Colorado ha alertado sobre la cantidad de CO2(dióxido de carbono) que produce el cultivo de cannabis. El informe, difundido en medios como National Geographic con títulares que vinculan el aumento de la demanda de cannabis con la alta contaminación generada por su cultivo, en realidad se refiere exclusivamente al cultivo de cannabis en interior.

El informe, publicado en la revista Nature Sustainability, según el cual en Estados Unidos se produce una huella de carbono de entre 2.283 y 5.184 kg de CO2 por kg de flor seca, una medida que tiene en cuenta la electricidad y el gas natural necesarios para el cultivo en interior, además de los fertilizantes empleados. Son cifras muy altas comparadas con las emisiones que generan otro tipo de cultivos cuyo consumo es masivo como el arroz, que produce 419 gr por kilo, según un estudio de Solid Forest, o los tomates , 203 gr en el caso de los murcianos, según Lessco 2.

Y es que, según un informe de 2005 de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, la agricultura ocasionó entre el 10% y el 12% de las emisiones CO2, pero si en la cuenta se incluyen las emisiones derivadas del uso y cambio de uso de la tierra, el porcentaje subiría a más del 30%. Son emisiones que, en el caso de la agricultura europea, han disminuido durante la última década, aplicando nuevas técnicas o volviendo a técnicas tradicionales, para disminuir el uso de fertilizantes.

Al igual que en la agricultura hay alternativas para reducir las emisiones de CO2, en el caso del cannabis, el estudio de la Universidad Estatal de Colorado también señala que es posible distinguir la contaminación producida por cultivos de cannabis en interior. Algunas de las propuestas que ofrece el estudio pasan por decidir los espacios de cultivo teniendo en cuenta la zona climática, ya que en climas más cálidos, el consumo eléctrico necesario para mantener la temperatura de las plantas se reduce. Pero, sobre todo, el estudio señala la necesidad de potenciar el cultivo en exterior, que provoca cien veces menos emisiones.

El cáñamo tiene un papel medioambiental positivo

Durante estos últimos años, el cáñamo industrial se ha convertido en reclamo de muchos sectores (independientemente del cosmético) por su versatilidad:

  • Reduce la huella de carbono: se puede cultivar evitando el uso de pesticidas y es capaz de absorber hasta 22 toneladas de carbono procedente de la atmósfera, por hectárea. También es capaz de regenerar terrenos y protegerlos de la erosión.
  • Creación de bioplásticos: la celulosa es uno de los materiales más abundantes del planeta, se encuentra en papeles y plásticos. Gracias al cáñamo y su alto porcentaje en celulosa (60% - 70%), se pueden crear nuevas variantes. Una de las más relevantes se encuentra en la microfibra de celulosa, utilizado para la formación de nuevos plásticos y materiales que son muy absorbentes, capaces de absorber derrames de petróleo. Numerosas empresas ya apuestan por el cáñamo para producir bioplásticos como alternativa a los compuestos más contaminantes.
  • Biocombustibles: la semilla del cáñamo contiene hasta un 35% de aceite, lo que podría traducirse como un combustible con mucho rendimiento. Algunos de estos ejemplos, los encontramos en el biodiesel y el etanol.

Experiencias que mejoran el medio ambiente

El debate está sobre la mesa, ¿la legalización del cannabis será beneficiosa o perjudicial para el medioambiente? Por un lado, varios expertos advierten de que la producción de esta planta, como pasa en muchos otros cultivos, depende de grandes empresas que cultivan de forma intensiva y controlada, lo que supone un ingente gasto energético. Otros, sin embargo, apuntan que la legalización de esta planta conlleva que se dicten ciertas normas que sí mejorarían el impacto medioambiental. Una de ellas sería promover el cultivo en exterior para la regeneración de suelos. Otras pueden ser la regulación en cuanto al tipo de energía eléctrica a utilizar en las plantaciones, como en Colorado (Estados Unidos), donde se cuentan 900 hectáreas de cultivo legal de cannabis medicinal y, desde 2015, los agricultores —de todo tipo de cultivos— están obligados a usar energías renovables, para lo que se ha impulsado un proyecto en el que también participan las cooperativas eléctricas locales.

 

 

El programa de Colorado se puso en marcha después de que, en 2012, un estudio publicado en 2012 en Berkeley Labs valorara que el gasto energético relacionado con el cannabis suponía el 1% del gasto total de energía en EE UU. El estado realizó su propio estudio al respecto en 2013, que cifró en el 7% el gasto energético industrial ligado a la agricultura. Desde entonces, las auditorías y mejoras realizadas han supuesto un ahorro de 17,4 millones de kilovatios-hora.

El consumo de agua de las plantaciones de cannabis es otro de los temas clave. La cantidad de agua que consume una planta de marihuana ronda los 11 litros diaria. Es el doble de lo que consume una planta de vid, pero algo menos de lo que consume el cultivo de un solo almendro y muchísimo menos de lo que consume un solo árbol de aguacates—187 litros de agua al día—. Aún así, el presidente de la Asociación Nacional de Cáñamo, citado en la web Diosa Verde, afirma que la planta de cannabis solo requiere mucha agua en la etapa temprana de crecimiento, después es muy resistente a la sequía.

También sobre ahorro de consumo de agua hay varios proyectos. Uno de ellos es el de Green Relief, empresa que cultiva con sistemas hidropónicos en el que han llegado a reutilizar la misma agua durante dos años, según explica la web Cannabis Tech. Otro ejemplo es el de la empresa Ecofarm, que ha implementado técnicas de reutilización de agua que además le ha permitido ahorrar un 70% de gasto energético.

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.

Comentarios

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.