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Cuándo, cómo y por qué hacer un lavado de raíces

Por: Daniel C. Cultivo

Dentro del mundo del autocultivo, parece existir un debate sobre el tema del lavado de las raíces de las plantas de cannabis. Quienes se oponen creen que hacerlo antes de la cosecha les robará nutrientes vitales. Del otro lado de la línea divisoria, los defensores proclaman que libera a las plantas del exceso de contaminantes, produciendo una marihuana de mayor calidad. En este artículo, exploraremos la verdad: exactamente qué es, por qué es tan importante y la mejor manera de hacerlo para obtener el máximo beneficio.

Antes de entrar en las razones por las que es importante lavar las raíces de las plantas de marihuana, debemos entender exactamente qué es. Este acto implica regar las plantas con agua sin ningún nutriente agregado durante un período de tiempo antes de la cosecha, desde uno o dos días hasta una semana o más, dependiendo del medio de cultivo y la finalidad que busquemos.

Durante el ciclo de crecimiento y floración, las plantas almacenan cantidades excesivas de nutrientes, sales y otros compuestos, tanto en las raíces como en el medio que las rodea. Si no permites que las plantas se deshagan de estos compuestos excedentes lavando sus raíces, el producto final será mucho más duro y de sabor más amargo. También puede causar que el cannabis resultante sufra otros efectos secundarios negativos, como ceniza negra y un olor químico desagradable. Y la verdad es que no descargar de nutrientes a la planta antes de la cosecha puede comprometer seriamente su calidad, restándole mucho valor.

¿Qué significa hacer un “lavado de raíces”?

Básicamente, este término se refiere a regar solo con agua y no usar más nutrientes después de un cierto punto del ciclo de floración, normalmente durante las últimas dos semanas de vida. La mejor manera de entender cómo funciona es mirarlo desde dos puntos de vista diferentes:

  • El uso de agua corriente o una solución enzimática para enjuagar las raíces permitirá que las sales no disueltas que se han acumulado en el medio de cultivo se eliminen. Si estás utilizando nutrientes minerales o hidropónicos, durante la etapa vegetativa y la etapa de floración se habrán acumulado, por lo que usar agua pura le da a las sales no disueltas la oportunidad de disolverse.
  • A las plantas de cannabis se les permite agotar todas sus reservas internas y, a cambio, hacer un esfuerzo final para aumentar el tamaño, el peso, la resina, los terpenos y los flavonoides. Una buena analogía sería una persona que ayuna sin comida, por lo que todas las reservas internas que tiene se agotarán en consecuencia. Muchos cultivadores creen que un lavado final asegura que la planta use todos los azúcares almacenados y absorba todo lo que queda en el medio, resultando cogollos más gordos y sabrosos.

Cuándo hacer un lavado de raíces al cannabis

Encontrar el mejor momento variará según lo cerca que estén las plantas de la cosecha y el conocimiento y los métodos utilizados por el cultivador. En general, el lavado normalmente se realiza cuando los tricomas comienzan a adquirir un color blanco turbio que determina la ventana ideal de maduración. El tiempo es clave porque si lavas demasiado pronto, habrás limpiado una planta inmadura; demasiado tarde, con muy poca agua o con poca frecuencia, y las sales acumuladas no se eliminarán.

Los cultivadores generalmente usan agua corriente para lavar las raíces por diferentes razones, pero el tiempo para cada propósito es diferente. Estos son los tres incentivos principales para hacerlo:

  • Solucionar los problemas relacionados con los nutrientes: realiza un lavado de raíces si la planta no se ve saludable o muestra signos de bloqueo de nutrientes, que es una acumulación de sales en el medio que impide la absorción de nuevos nutrientes. Es posible que veas hojas amarillentas, quemadas, con forma de garra o de color verde anormalmente oscuro, que muestran signos de este bloqueo.
  • Obtener un mejor producto: lavar las raíces antes de la cosecha reduce ciertos sabores de fertilizantes en los cogollos, lo que hace que el humo sea más suave y la hierba más apetecible. Durante el lavado final, deberías comenzar a ver el color amarillento de las hojas de abanico y la decoloración del dosel vegetal, una buena señal de que los nutrientes se están agotando adecuadamente.
  • Variar la alimentación para cambiar a floración: a algunos cultivadores les gusta lavar las raíces cuando pasan de la fase vegetativa a la fase de floración porque las necesidades nutricionales de la planta cambian. Lavar las raíces en ese cambio de ciclo no es dañino cuando quieres evitar la acumulación de nutrientes de la etapa anterior.

Cómo hacer un lavado de raíces a la marihuana

Para realizar una limpieza de raíces en profundidad es conveniente aplicar dos técnicas complementarias: el lavado del sustrato y el lavado mediante riego.

Lavado de sustrato

Es el método más común para solucionar un exceso de nutrientes. Para poder realizarlo de forma óptima es necesario colocar las plantas en una ducha o bañera y aplicar agua directamente en el sustrato durante unos 25-30 minutos. Solo hay que mantener el pomo de la ducha encima de la maceta, interrumpiendo el paso del agua, de forma breve y sucesiva, para que el agua escurra poco a poco y el sustrato se limpie de forma eficaz y progresiva.

Al principio el agua saldrá bastante oscura, pero se irá aclarando a medida que el sustrato se vaya limpiando. Al final, el agua tendría que salir prácticamente limpia. Para asegurarnos de que estamos haciendo lo correcto es conveniente realizar mediciones de la EC (electroconductividad) del agua que escurre la maceta, al principio y al final del proceso. Es ideal que el agua que sale esté lo más cerca posible de la lectura del agua neutra que está entrando. Tampoco hay que olvidar que la temperatura no debe estar ni muy caliente ni muy fría: lo ideal son 20º-22ºC.

Lavado mediante riego

Se trata del método más utilizado para obtener un producto de calidad al final de la cosecha. Para realizarlo hay que regar las plantas como normalmente las alimentarías, pero sin darles ningún nutriente o suplemento, durante las 2 o 3 últimas semanas, con agua limpia que contenga un pH de 5,8 a 6,2. También se pueden añadir al agua enzimas, una o dos veces por semana, para que las sales minerales que están en los tejidos de la planta y en las raíces se disuelvan con mayor rapidez. Dos semanas de lavado son suficientes para que el producto final quede totalmente libre de impurezas.

Una vez lavadas las raíces, debemos suspender el uso de fertilizantes y nutrientes y solo regarla con agua si observamos que el sustrato se seca. Esto obligará a la planta a utilizar su reserva de alimentos, cambiará su apariencia y se volverá amarillenta. Eso nos dirá que el lavado de raíces ha funcionado. Pero es fundamental cosechar antes de que las hojas hayan amarilleado por completo, pues los cogollos comenzarán a deteriorarse.

Se recomienda regar al principio o al final del día cuando las plantas están más frescas, ya que esto reduce la transpiración para que no se hidraten demasiado. Y asegúrate de no cosechar plantas de marihuana secas o marchitas; deben estar bonitas y saludables cuando las cortes, para conservar la mayor cantidad de terpenos que darán a tu cannabis el sabor que se merece después de tantos meses de trabajo.

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