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Die OECCC präsentiert den politischen Parteien ihren Vorschlag für ein Gesetz zum Medizinischen Cannabis

El Observatorio Europeo del Consumo y Cultivo del Cannabis (OECCC) ya ha puesto sobre la mesa su propuesta para una Ley del Cannabis Medicinal y Terapéutico, un texto que han recogido en un libro publicado en septiembre, con el nombre Ley del cannabis medicinal y terapéutico. Documento de trabajo, y que en los próximos meses presentarán a los partidos políticos con representación en el Congreso.

“Consideramos que, como el debate sobre el cannabis medicinal ya ha surgido, teníamos que estar preparados”, explica Hugo Madera, anterior presidente del OECCC y uno de sus actuales portavoces. “Estamos esperando a que se constituya el gobierno, pero seguro que en mayo de 2020 haremos un nuevo contacto”, añade.

Una encuesta realizada por el Centro de Investigaciones Sociológicas publicada en diciembre de 2018 señalaba que el 84% de la población española estaría a favor de la legalización del cannabis con fines medicinales. Sin embargo, hasta ahora, el uso medicinal del cannabis se encuentra en un limbo legal y son muchas las personas que se han enfrentado a penas de cárcel por cultivar para consumo terapéutico. El último caso conocido fue el de Fernanda de la Figuera, juzgada el pasado 30 de octubre y para quien la Fiscalía pedía cuatro años de cárcel.

El texto de la propuesta de ley, que aún está abierto a cambios, parte de varios años de trabajo de esta organización, de la ley catalana que regula los clubes de cannabis —que fue anulada por el Tribunal Constitucional argumentando falta de competencia de las comunidades autónomas para legislar sobre este tema— y de las conversaciones que han tenido hasta ahora con cargos de varios partidos políticos. “En estas conversaciones surgió que muchos de ellos consideraban que la legislación sobre el cannabis medicinal podría ir primero”, explica Madera, que añade que desde la organización defienden una ley integral que contemple también los usos lúdicos del cannabis. Para la elaboración del texto también se ha contado con la opinión de más de 2.000 personas que han participado en la Encuesta Cannabis, impulsada también por la OECCC y que sigue abierta nuevas contribuciones.

Está dividido en tres áreas: cultivo para consumo propio, clubes de consumidores de cannabis terapéutico y empresas productoras, incluyendo también la creación de un Instituto Español del Cannabis, que ejerza como órgano de control, y la regulación de los grow shops.

“Queremos una legislación inclusiva, hecha sobre todo para las personas, que las empodere”, resalta Madera.

El texto establece máximos para cultivo propio de 3,6 kilogramos anuales por persona, con el único requisito de que ésta disponga de receta médica para cultivar cannabis, y que pueda portar legalmente en la vía pública hasta 100 gramos. En el caso de los clubes de cannabis, a los que podrán acceder personas mayores de edad también con receta médica, impone un número máximo de 365 kilogramos anuales y controles periódicos

 

 

Actualmente, a pesar de que los convenios internacionales a los que España está adscrita no prohíben el uso medicinal del cannabis, por lo que sigue en un vacío legal. Desde la OECCC apuntan que el problema surge al quedar el cannabis clasificado en la listas I y IV de la Convención Única sobre Estupefacientes de 1961, en la que se incluyen las sustancias más peligrosas con poco o nulo valor terapéutico. “Esta clasificación se llevó a cabo sin la elaboración de un informe científico de la Organización Mundial de la Salud”, señalan desde el observatorio. “De hecho, su inclusión se debe más a criterios morales, raciales y económicos que a motivos de salud pública”, añaden. En octubre de 2018, la Organización Mundial de la Salud recomendó la reclasificación del cannabis basándose en que anteriormente no se habían hecho estudios sobre los efectos de esta planta y reconociendo su valor medicinal. Incluso el Parlamento Europeo ha reivindicado el valor terapéutico del cannabis y ha pedido a los Estados miembros una definición legal del cannabis medicinal, así como facilitar su acceso en una moción sin valor legislativo.

En España, a día de hoy es la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios la encargada de conceder licencias para el cultivo de cannabis psicoactivo según la ley sobre estupefacientes de 1967. Un sistema que desde la OECCC acusan de “opaco”, en el que no se consignan de forma clara los requisitos necesarios para cultivar y distribuir legalmente el cannabis medicinal. Es un modelo copiado, según apuntan desde el observatorio, del que ha constituido Portugal, donde se conceden licencias a grandes farmacéuticas con inversión canadiense, estadounidense o de grandes grupos españolas. “Mientras tanto, los autocultivadores medicinales siguen con intervenciones y riesgo de cárcel”, apuntan.

“Es clave la concesión de licencias destinadas a la producción, exportación y venta de cannabis, con criterios claros y transparentes y las mismas reglas para todos los actores”, reclaman desde la OECCC, que expuso en un informe hecho público en marzo de este año las irregularidades en la concesión de licencias a grandes farmacéuticas. Por ello, la ley propuesta por la OECC incluye una clasificación de los distintos tipos de licencias relacionadas con el cannabis así como los requisitos para optar a ellas, un órgano de control —el Instituto Español del Cannabis Medicinal— para su control y un régimen sancionador.

El cultivo de cannabis para el autoconsumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.

La finalidad de esta publicación es meramente divulgativa, transferencia horizontal de conocimiento en el campo de la horticultura técnica.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada.

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El cultivo de cannabis para el autoconsumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.

La finalidad de esta publicación es meramente divulgativa, transferencia horizontal de conocimiento en el campo de la horticultura técnica.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada.