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Cannabis en Japón

Pese a que en Japón el consumo actual de marihuana es mucho menor que en Europa, quizás debido a sus estrictas leyes al respecto, ya en el Neolítico aparecen indicios de que el cannabis se empleaba como alimento en el país nipón. Más adelante se comenzó a utilizar con fines terapéuticos e incluso como afrodisíaco, llegando a utilizarse durante el feudalismo para fabricar cuerdas de cáñamo y ocultar las monedas que tenían un agujero en el centro y para elaborar prendas textiles. Los japoneses, al igual que los chinos utilizaban el cannabis para tratar ciertas dolencias, lo usaban como laxante, para tratar el asma, contra las picaduras venenosas, en tratamientos en la piel y como tónico energético. El cannabis es considerada una planta sagrada, símbolo de pureza y fecundidad en la religión sintoísta, también fue utilizada y alabada por los antiguos poetas zen y los monjes budistas.

Recientemente el Ministerio de Salud de Japón anunciaba su intención de permitir en el país el uso de medicamentos elaborados a base de cannabis, lo que supondría que, a partir de la entrada en vigor de esta medida, tanto la fabricación como la venta de estos productos farmacéuticos se podría llevar a cabo dentro de la legalidad y con licencias del gobierno. Desde el sector cannábico, se sigue insistiendo al gobierno para conseguir que esta medida vaya un poco más allá y, no solo permita el uso terapéutico, sino también el cosmético y alimenticio, así como la diferenciación entre la marihuana con alto contenido de THC y el cáñamo. De momento, a nivel ministerial solo se está tratando el tema del cáñamo industrial y se dan por descartados otros avances en esta primera fase. De conseguirlos, también se abriría la posibilidad de atraer la inversión extranjera en un momento en el que la industria del cáñamo está consiguiendo grandes avances en prácticamente todo el mundo.

La nueva legislación, que viene preparándose tras las deliberaciones de un comité de expertos, tendría necesariamente que modificar la ley vigente de Control de Cannabis. Aun así, esto no supondría la despenalización total, ya que se prevé que solo se permita su uso en afecciones médicas muy específicas. De esta forma el cannabis no quedaría despenalizado en todas sus aplicaciones. De hecho, el ministerio se plantea endurecer las penas en el caso de consumo recreativo, y solo se permitiría su uso médico en afecciones muy específicas. El consumo de la planta ha aumentado en los últimos años, sobre todo entre la gente joven, a pesar de las intensas campañas contra el cannabis del gobierno.

 

 

Aunque esta medida en lo referente al uso medicinal supone un avance importante ya que actualmente está prohibido el uso e importación de medicamentos que contienen cannabis, la regulación continúa siendo muy restrictiva en Japón, y se considera un delito mayor tanto la posesión de una pequeña cantidad de marihuana como de su cultivo, lo que puede conllevar a penas de cárcel que van desde los cinco años por posesión a los siete por cultivo. Paradójicamente se da la curiosa circunstancia de que el cannabis fue legal en Japón hasta el año 1948, cuando el ej ército de ocupación estadounidense ordenó al gobierno japonés que prohibiera su uso y, desde entonces, se prohíbe importar o exportar medicamentos fabricados a partir de cannabis sin autorización expresa del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar, así como impartir y recibir tratamiento con medicamentos derivados de esta planta y también distribuir y adquirir estos medicamentos.

El cáñamo siempre ha sido un popular producto agrícola en Japón. De hecho, después de la Segunda Guerra Mundial, algunos cárteles de la época querían acabar con el cáñamo como un asunto de importancia estratégica económica. El cáñamo era uno de los cultivos agrícolas más importantes de Japón por aquel entonces, pero hoy en día es prácticamente residual, y únicamente para producir fibra con la que obtener y tejer telas de cáñamo, siempre bajo un estricto control del gobierno y con una licencia especial para su cultivo. Debido tanto a las dificultades para obtener y mantener la licencia como a la aparición de materiales alternativos a la fibra, su producción ha disminuido de manera alarmante. Así por ejemplo, en 1957 el número de productores de cáñamo en Japón era de más de 37.000 y en 2016 eran tan solo alrededor de 35.

La posibilidad de que Japón sepa aprovechar los beneficios de esta versátil planta como ya lo hizo en el pasado, es algo que aún está por ver. Aunque teniendo en cuenta la gran importancia tanto cultural como agrícola que el cannabis ha desempeñado en el desarrollo de este país como nación, debería al menos ir alcanzando a los muchos países de todos los continentes que ya han venido sumándose al cannabis business y a la medicina cannábica.

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.

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Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.