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¿Cuáles son las 22 entidades que actualmente pueden cultivar o producir cannabis en España?

Mientras el Gobierno español sigue sin regular el acceso al cannabis con fines terapéuticos, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), adscrita al Ministerio de Sanidad, continúa otorgando licencias para el cultivo de cannabis destinado a la investigación y fabricación de productos para uso médico.

Según aparece en la web de la agencia AEMPS, actualizada el pasado 17 de junio, a día de hoy son ya catorce las empresas con licencia para cultivo de cannabis para investigación y ocho las que tienen licencia para la producción o fabricación de productos derivados del cannabis para fines médicos. Sin embargo, toda la producción de estas entidades está destinada a la exportación únicamente, ya que en España el único producto derivado del cannabis aprobado y cubierto por la Seguridad Social es Sativex, para el tratamiento de los espasmos provocados por la esclerosis múltiple. Este medicamento, fabricado por GW Pharma y comercializado en Europa y México por Almirall, cuesta 400 euros y se ha convertido en uno de los productos estrellas de esta farmacéutica, que ya en 2016 ingresaba casi lo mismo por las ventas de Sativex que por las de Almax, según publicaba entonces El Economista.

La AEMPS, en 2017 ya había recibido alrededor de 160 solicitudes para solicitar una licencia de cultivo de cannabis con fines comerciales, según expuso el Gobierno en una respuesta parlamentaria. Sin embargo, en 2020, sólo cuatro empresas pueden hacerlo. Fue la primera vez que la agencia dio información sobre los beneficiarios de estas licencias, según detalla un informe elaborado por el Observatorio Europeo de Consumo y Cultivo de Cannabis. Como ya publicamos en Kannabia en enero de 2018, estas primeras entidades con licencia para trabajar con cannabis fueron DJT Plants Spain SL —constituida en 2015 por las británicas Tiamat Agriculture Limited y Anglia Salads Limited, actualmente sin licencia—, la Universidad Politécnica de Valencia, Alcaliber, la única con licencia para cultivar en campo abierto, Phytoplant con sede en Córdoba y la valenciana Cija Preservation.

 

 

En 2018, poco más de un año después de conseguir su licencia de cultivo y producción de cannabis, Juan Abelló vendió Alcaliber al fondo de inversiones británico GHO, con el que creó una nueva sociedad llamada Linneo Health, que actualmente mantiene una licencia para el “cultivo, producción, fabricación, distribución, importación y exportación de cannabis sativa y sus productos”, según la web de la AEMPS.

Ese mismo año, Cáñamo y Fibras Naturales SL (Cafina), una pequeña start up con sede en Callosa de Segura (Alicante), consiguió también una licencia para la producción y fabricación de cannabis con fines médicos. En 2019 pasó a ser absorbida por el gigante canadiense Canopy Growth.

Actualmente, son ya 14 las entidades que disponen de una licencia para el cultivo de cannabis para investigación. A las citadas Cija Preservation y Phytoplant Research, que mantienen sus licencias, se suman la vasca Aleovitro —con varios proyectos de recuperación de especies agrícolas—, la malagueña Bhalutek Sens —de los hermanos Francisco Javier y Juan García Gómez, este último también director en la canábica Innova Life y en Positronics Seeds—, la holandesa Biobizz Worldwide, el Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura, la madrileña Helicon Medical, el Instituto Botánico de Barcelona del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, el Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentaries, la también malagueña Mifco Biobrands —constituida en 2019—, la valenciana Ploidy and Genomics, la estadounidense Sovereign Fields —también constituida en 2019—, la Unidad Científica de Innovación Empresarial de la Agencia Valenciana de Innovación y Worldpharma Biotech, con sede en Paterna.

La AEMPS ha concedido ocho licencias a día de hoy, para la producción de cannabis y productos derivados con fines médicos, entre las que se cuentan las citadas Cafina —con autorización para el cultivo, producción, distribución y exportación de Cannabis sativa y sus productos—, Linneo Health —para el cultivo, producción, fabricación, distribución, importación y exportación— y Bhalutek Sens —para la producción de semillas y esquejes—. A ellas se suman la madrileña Cannabasa Agro and Pharma —que desde 2021 tiene autorización para el cultivo de cannabis para la validación del proceso de fabricación de extracto de cannabis—, la alicantina Medalchemy —integrada en el británico EMMAC Life Sciences Group, que se dedica a la producción de medicamentos genéricos derivados del cannabis para su venta en varios países europeos entre los que no se cuenta España—, la almeriense Medical Plants —constituida en 2020 por Realza, fondo de inversión presidido por Javier Benjumea—, la tarraconense Naturhemp y la madrileña Oils4cure.

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.

Comentarios

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.