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Primera solicitud a la AEMPS para autocultivo de cannabis medicinal

El 20 de abril, “4/20”, Día Internacional de la Marihuana, se celebró una rueda de prensa para explicar esta solicitud de licencia a la AEMPS, así como para presentar el tráiler del documental “Marihuana para vivir” que se estrenará el próximo mes de septiembre sobre la vida de Juan Manuel Gantes, denunciando su situación de desamparo. Es la primera vez que la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS) recibe la solicitud de un particular para cultivar cannabis cuyo consumo será exclusivamente con fines terapéuticos para paliar el dolor crónico. Mientras tanto, crece el apoyo social a la legalización de la marihuana, que sube hasta el 90% en el caso del uso medicinal, según el CIS. Apenas hay referencias que permitan saber qué postura adoptará la institución, pero si se echa una ojeada a las sentencias judiciales recientes en cuanto al autocultivo de cannabis medicinal la respuesta debería ser sí, según la sentencia que reconocía el derecho de Aritza Alunda a cultivar más de mil plantas de marihuana con fines medicinales.

El martes 20 de abril, Juan Manuel Rodríguez Gantes, gallego de 49 años, anunció su solicitud a la AEMPS de una licencia para el autocultivo de cannabis medicinal cursada de forma pública con el apoyo del Observatorio Europeo del Cultivo y Consumo de Cannabis (OECCC) una asociación española dedicada a apoyar la regulación del cannabis. "Bueno, es que ni siquiera solicitarlo es sencillo. Se necesita concretar todo: cuántas plantas tendrás, qué extensión ocuparán, cuánto contenido de THC o cannabidiol habrá en las plantas, certificados de trazabilidad, cómo es la instalación donde harás el cultivo y hasta el aval de un ingeniero agrónomo respecto a las semillas, que, por cierto, tampoco son baratas. Hablamos de miles de euros" comenta Hugo Madera, presidente del OECCC, una de las entidades más batalladoras por la legalización. “Si lo consiguiese supondría un alivio para mí, pero también una puerta abierta para otros enfermos que encuentran en el cannabis un remedio contra el dolor”, explicaba Juan Manuel en la rueda de prensa en la que anunció su solicitud a la AEMPS.

Hasta ahora, la institución responsable de la aprobación de la producción y comercialización de medicamentos en España ha otorgado once licencias para cultivo de cannabis medicinal a empresas y universidades con fines de investigación, según informa la propia AEMPS en un informe actualizado el 21 de abril. También ha otorgado hasta el momento otras ocho licencias para la producción de medicamentos derivados del cannabis, aunque en su gran mayoría es para la comercialización en otros países europeos, ya que en España el único medicamento aprobado para su comercialización elaborado a partir de esta planta es el Sativex, indicado para pacientes de esclerosis múltiple, fabricado por la belga GW Pharma y comercializado en España por Almirall.

El caso de Juan Manuel, es uno más de la larga lista de personas que han acudido al cannabis para poder soportar los dolores crónicos provocados por enfermedades graves o problemas sanitarios. En su caso, con 19 años sufrió un accidente que le dejó tetrapléjico debido a una lesión de la médula. Tras pasar por varios hospitales, consiguió una plaza en el Centro de Atención a Personas con Discapacidad Física del IMSERSO en Ferrol. Las secuelas de su accidente le obligan a tomar 30 pastillas cada día con los que suavizar los espasmos, el dolor neuropático, además de analgésicos y somníferos. En el año 2000 comenzó a consumir cannabis. La planta le permitió reducir sus dolores y disminuir el consumo de analgésicos, también le ha permitido mejorar su estado de ánimo y salir de un proceso depresivo profundo.

Sin embargo, el cultivo y consumo de cannabis medicinal le ha ocasionado problemas derivados de la inseguridad jurídica que viene provocando la falta de legislación en torno al cannabis medicinal. Cuando decidió dejar de ir al mercado negro y destinar su pequeña pensión en comprar un armario en el que cultivar las quince plantas de marihuana que calculó que le proporcionarían cannabis para todo el año, se encontró con una denuncia del centro donde vive. La policía llegó a su habitación en el Centro de Atención a Personas con Discapacidad Física y registró sus posesiones. El propio juez que instruyó el caso tuvo que ir a su habitación en este centro para tomarle declaración ya que Juan Manuel no podía desplazarse debido a su estado de salud, y posteriormente este juez decidió archivar el caso y retirar la denuncia.

En otra ocasión la policía volvió a acudir al centro para registrar su cuarto y le requisó los 80 porros que tenía preparados para varios meses. “Los había liado un chaval porque, evidentemente, yo no puedo. Yo no soy un camello, soy un consumidor terapéutico”, explicaba Juan Manuel en la rueda de prensa.

 

 

También le han llevado a comisaría y le han amenazado con sanciones por comprar marihuana en el mercado negro, aunque finalmente estas sanciones nunca le han llegado. “Fumo cannabis porque me viene bien, me quita el dolor. Creo que no necesito el permiso de la policía ni del juez para conseguir eso”, añade Juan Manuel.

“Es intolerable tratar a Juan Manuel Rodríguez Gantes, como a un delincuente. El autocultivo está permitido por una decisión marco de la Unión Europea, pero la normativa es ambigua. No hay salud sin dignidad. Es urgente que el Gobierno dé una solución a los miles de pacientes que hay en España y que se encuentran en la misma situación que Juan Manuel”, argumenta Héctor Brotons, director del estudio jurídico Brotsanbert, encargados de diseñar la solicitud de cultivo ante la AEMPS

Al igual que en el proceso judicial al que se vio sometido Juan Manuel, son varios los jueces que han rechazado llevar a juicio a consumidores de cannabis medicinal o que han sentenciado su derecho a poder hacerlo libremente. Uno de los últimos casos que han hecho más eco es el de Aritza Alunda, que fue absuelto en marzo por el Juzgado de lo Penal número 3 de Santander por un delito de tráfico de estupefacientes ya que tenía una plantación de 1.116 plantas de cannabis que utilizaba para fabricar tinturas que aplicar sobre los más de 20 mioblastomas que tiene en su cuerpo. El caso de Fernanda de la Figuera es mucho anterior, ya en 1995 un juzgado le reconoció su derecho a cultivar marihuana con fines medicinales.

“No quiero tener que recurrir al mercado negro o que la policía me persiga para ponerme una multa. El autocultivo me da la dignidad de cultivar la planta cuya medicina necesito”, señala Juan Manuel como la razón que le ha llevado a solicitar una licencia de autocultivo a la AEMPS.

Si su respuesta a la solicitud de Juan Manuel Rodríguez Gantes sigue la línea que están marcando los juzgados frente al cultivo para uso propio de cannabis medicinal, marcará un nuevo paso en los derechos de los consumidores frente al vacío legal existente.

Kannabia seed Company vende a sus clientes un producto de colección, souvenir. No podemos ni debemos dar consejos de cultivo pues nuestro producto no está destinado a tal fin.

No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.

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No nos hacemos responsables del uso ilícito que se pudiera realizar por terceras personas de la información aquí publicada. El cultivo de cannabis para el auto consumo es una actividad sujeta a determinadas restricciones legales que varían entre los distintos Estados. Recomendamos revisar la legislación vigente en el país de residencia para evitar incurrir en la realización de una actividad ilegal.